HOMBRES LOBO
Durante la Edad Media, el lobo queda clasificado como animal maléfico, y se convierte en el chivo expiatorio y catalizador de odio entre los siglos XI y XII, en una época de crisis ambiental que empuja a los lobos hambrientos hacia los centros habitados. Esa criatura infernal ,voraz, insaciable y feroz, serio competidor del hombre en tiempos de escasez, más que cualquier otro animal, dio cuerpo a los miedos del hombre. Se puede decir en cierto sentido, que es el animal de los animales, y a él se han referido en los siglos pasados como la bestia. Además, el lobo, gracias a la tradición cristiana se convierte en una representación del diablo ( lobo=diablo y oveja = fieles) y en ocasiones de los herejes ( llamados lobos de Satán)
En numerosas tradiciones universales se produce la metamorfosis de hombre a animal, conocida como tariantropía. Hoy sabemos que esta supuesta metamorfosis, en el caso de hombre a lobo, se debe a enfermedades mentales o genéticas conocidas como licantropía clínica, porfiria o hipertricosis.
La licantropía clínica es una enfermedad mental que hace creer al que la padece que ha asumido el aspecto, voz y comportamiento de un lobo, sin que haya sufrido una transformación física. Estas personas creía que el pelo les crecía por debajo de su piel, creencia que dio ligar a que ,en algunos casos, se les descuartizara para comprobarlo.
Cosa distinta es el hombres-lobo, que es tradicionalmente el que, por efectos de la magia o por propensión natural , posee la habilidad de transformar su aspecto en lobo. Se decía que dos cualidades permanecían siempre: su voz y sus ojos, y que podrían clasificarse en:
Hombres-lobo hereditario: su enfermedad involuntaria es transmitida de generación en generación como consecuencia de alguna terrible maldición familiar.
Hombre-lobo voluntario: supuestamente adquiría este aspecto por utilizar magia negra, encantamientos, ungüentos, cinturones de pieles de animales,.
Ya en los siglos XVI y XVII los tratadistas hicieron referencias de muy variado tipo a la utilización de ungüentos y hierbas que, frotados o ingeridos, creaban en sus usuarios la ilusión de convertirse en lobos. Entre la larga lista de ingredientes utilizados para la transformación, se encuentran entre otros la raíz de belladona, hierba mora, sangre de murciélago y de abubillas, apio, hollín, perejil, hojas de álamo, adormidera, beleño, cicuta... y crustáceos.
Sin embargo, el consumo de sustancias alucinógenas no agota la descripción de las enfermedades que, desde antiguo, los fisiólogos llamaron licantropía. Paulos Aigina, médico que vivió en Alejandría en el siglo VII y célebre autor de una enciclopedia sobre medicina en siete volúmenes, analiza la enfermedad y la describe a partir de su experiencia clínica. Según Charlotte F. Otten, atribuyó sus causas a
.el mal funcionamiento del cerebro, patología humoral y drogas alucinógenas. Paulos describió los síntomas de sus pacientes licantrópicos en los siguientes términos: palidez; visión débil; ausencia de lágrimas y de saliva, con la consiguiente sequedad de ojos y lengua; sed excesiva, piernas incurablemente ulceradas (por rasparse con frecuencia cuando caminan en «cuatro patas»); compulsión obsesiva a vagabundear de noche en cementerios y a aullar hasta el alba. Para la cura, el fisiólogo recomienda baños, purgas, apertura de una vena, dieta controlada, y para prevenir el insomnio y el vagabundeo nocturno, frotar las narinas del paciente con opio, de manera de asegurar un sueño ininterrumpido.
La porfiria es una enfermedad congénita, debida a un gen recesivo que impide que en la médula se produzca la transformación de porfobilinógeno en porfirina (sustancia que forma parte de un grupo de derivados del pirrol, sin hierro o magnesio, que se encuentra en el protoplasma y forma la base de algunos pigmentos . Los síntomas incluyen una severa sensibilidad ante la luz, orina muy oscura (por las grandes cantidades de porfirina que se eliminan), tendencia a la ulceración de la piel produciéndose, a la larga, la destrucción de huesos y cartílagos, con la consiguiente pérdida de nariz, orejas, párpados y dedos, abundancia de pelo y sobrepigmentación en las áreas fotosensibles, obscurecimiento de los dientes por los depósitos de porfirina y una médula hiperplásica, con la consiguiente anemia. Algunas manifestaciones de la enfermedad incluyen además desórdenes mentales que van de la histeria a la psicosis maníaco-depresiva y el delirio.
Así, el especialista Dr. L. Illis, en 1964 en su articulo Sobre la Porfiria en la etiologia de los Hombres Lobos dice,
es posible, entonces, trazarse una imagen del enfermo de porfiria que, aunque no necesariamente de manera característica o típica, encaje en toda la evidencia disponible en la literatura sobre la porfiria: tal persona, por su fotosensibilidad y el desfiguramiento consiguiente, tal vez sólo quiera salir de noche. La piel pálida, amarillenta y excoriada puede explicarse por su anemia hemolítica, su ictericia y su prurito. Esos rasgos, junto con la hipertricosis y la pigmentación, se ajustan perfectamente a las descripciones antiguas de los hombres lobo. Puede que el desdichado enfermo se halle mentalmente perturbado y muestre algún tipo o grado de comportamiento anormal. En épocas pasadas, eso se habría visto acentuado por el trato físico y social recibido de otras personas, quienes se habrían explicado la cuestión en términos de brujería o posesión satánica.
¿Qué podrían haberles sugerido los dientes rojos, la orina roja, los vagabundeos nocturnos, la mutilación de rostro y manos, el comportamiento alterado a los habitantes de comunidades primitivas de zonas relativamente aisladas y atormentados por el miedo?
En cuanto a la hipertricosis, se trata de una curiosa enfermedad congénita que consiste en el crecimiento excesivo del pelo generalmente largo, suave y ondulado en distintas partes del cuerpo, como una persistencia del lanugo, que es el vello que recubre al feto humano. A lo largo del tiempo, fueron estudiadas unas cuarenta familias, no emparentadas entre sí, que sufrieron esa dolencia. «Un caso temprano notable fue el de Pedro González, nacido en las islas Canarias en 1556, el cual tenía todo el cuerpo cubierto de pelo largo y suave, como un perro de Terranova. Este hombre fue llevado a la corte del rey Enrique II de Francia como una curiosidad, se casó allí y tuvo tres hijos, todos los cuales heredaron la misma forma de pilosidad. Uno de ellos, por lo menos, llevó este trastorno hasta la tercera generación.
Referencias: Licantropía: historias de hombres lobo en occidente - Jorge Fondebrider- Adriana Hidalgo editora / Animales mágicos-Roberto Marchesini /Sabrina Tonutti-Editorial de Vecchi / Testigos del prodigio-Jesús Callejo y José Antonio Iniesta-OBERON-Grupo Anaya S.A.
EL OESTE SALVAJE DE BUFFALO BILL
A comienzos del siglo XIX se estima que en América del Norte, desde el sur de Texas hasta las fronteras de Alaska, existían entre 60 y 100 millones de bisontes. Ya no quedaban más que 541 en todo el continente cuando en 1889 fueron censados los supervivientes de la carnicería, la mayor parte en el Parque Nacional de Yellowstone. Las principales razones de este desastre fueron la demanda de carne, pieles y cuero, la necesidad de eliminar estos animales para poner en cultivo nuevas tierras y la creación de pastos para el ganado…. y privar a los indios de un alimento vital para su supervivencia.
Los blancos pronto comprendieron que aniquilando al bisonte los indios no sobrevivirían. A esto se refería general Sheridan autor de las conocidas frases: "¡Sin bisontes, se acabó el indio!", "Los cazadores de bisontes han hecho mucho más en dos años por la solución del problema indio que el ejército en diez" , para terminar a finales del siglo XIX, con que "el único indio bueno es el muerto".
Uno de los que más contribuyeron al exterminio de los bisontes y en consecuencia de los indios, fue el soldado, explorador, cazador y hombre del espectáculo, coronel William Frederik Cody (1845-1917) alias Buffalo Bill, aunque lo exacto debería haber sido “Bisonte Bill”, ya que los animales masacrados eran bisontes y no búfalos , inexistentes en los EEUU.
Retirado de sus aventuras en las praderas, el coronel William Frederick Cody, ya en su madurez, creó en 1833 en Obama, Nebraska, el espectáculo Buffalo Bill's Wild West (El oeste salvaje de Buffalo Bill) , que recorrió América y Europa . Formado por más de 1200 personas, empezaba con un desfile a caballo, con participantes de grupos étnicos con predilección por los caballos. Había turcos, gauchos, árabes, mongoles y cosacos, entre otros, cada uno en sus propios caballos distintivos y con trajes coloridos. Los visitantes a este espectáculo podían ver las habilidades de cada jinete, carreras y destrezas.
La compañía utilizó a vaqueros e indios verdaderos. Buffalo Bill y su compañía representaban la vida en las praderas, el Pony express, los ataques indios a las caravanas de carretas, y robos a la diligencia. El espectáculo por lo general concluía con una representación melodramática de la última batalla de Custer en la cual Cody hacía el papel del general Custer.
Y nada mejor para representar ese melodrama que la presencia Tatanka Yotaka Toro Sentado(1831-1890), precisamente el gran jefe sioux,que el 25 de junio de 1876 al mando de guerreros sioux y cheyennes en la batalla de Little Big Horn había acabado con el lunático e inepto general Custer y su Séptimo de Caballería.
Para mejorar "Buffalo Bill's Wild West", Buffalo Bill había contratado en 1880 a Toro Sentado, que entonces vivía en una reserva. Le ofreció a cambio mantas, collares, chucherías diversas, whisky,… en fin, todas esas cosas con las que se convencía a los pieles rojas. Toro Sentado por supuesto rechazó la oferta. Le dijo a Buffalo, que se dejara de tonterías, y que actuaría a cambio de 40 dólares semanales, todos los gastos pagados, alojamiento en los mejores hoteles y seguro de accidente. Como murió el mismo año 1890 no pudo verse a Toro Sentando en la representación de Barcelona.
El espectáculo tras actuar en Francia , coincidiendo con la exposición de París, en presencia de la Reina de España Isabel II, se dirigió a Barcelona. El día 18 de diciembre de 1889, un gentío enorme y un gran número de carruajes se estacionaba en el muelle de Barcelona para recibir al vapor «Palma», que procedente de Marsella conducía a Barcelona a la compañía «Buffalo Bill's»
Los bisontes fueron transportados en jaulas de toros hasta el emplazamiento del circo, un solar de Gracia entre las calles de Aribau y Muntaner. El coronel y los directivos del circo se alojaron en el hotel Cuatro Naciones y alquilaron la única casa levantada cerca del terreno donde se instalaron para disponer de habitaciones y evitar que pudiera verse el espectáculo desde las terrazas y balcones.
La función daba comienzo a las 14.30 y las entradas se vendían a una peseta, pero algunos asientos reservados alcanzaban precios por encima de las cinco pesetas. Por las calles de Barcelona se colocaron carteles con el retrato de Buffalo Bill orlado por los de los generales estadounidenses a cuyas órdenes sirvió durante la guerra de Secesión. Los diarios de la época recogieron la rueda de prensa del director del circo junto a la estatua de Colón, donde se fotografiaron Buffalo Bill y los indios que intervenían en el espectáculo. El director lanzó una frase lapidaria: «He aquí -dijo, señalando a Colón- a nuestro agente descubridor que se nos anticipó en cuatrocientos años». A lo que uno de los indios presentes comentó: «Un día maldito para nosotros cuando descubrió América».
La presentación de Buffalo Bill coincidió con las pruebas del submarino español inventado por Isaac Peral, todo un acontecimiento para Barcelona. En la primera sesión del circo la orquesta interpretó la Marcha Real mientras que un vaquero desplegaba la bandera española y un soldado americano hacía lo propio con las barras y estrellas. La aparición del coronel Cody fue saludada con una estruendosa ovación. Primero ejecutó una exhibición de lucha simulando la muerte del jefe sioux «Yellow Hand», y después mostró su habilidad en el manejo del rifle disparando a unas bolas que le lanzaban mientras cabalgaba al galope.
No todo salió redondo para los integrantes del superespectáculo. Barcelona vivía tiempos de extrema crisis económica y hubo que rebajar los precios de las entradas a la mitad. Pocos días después de la función inaugural buena parte del personal artístico y auxiliar cayó enfermo de gripe o viruela -cólera, según algunas informaciones- . Diez indios de Dakota murieron y fueron enterrados en el cementerio de Santa Cruz, a los que siguieron tres peones del servicio de montaje. También falleció el director de pista, el coronel Frank Richmond, cuyos restos descansan en el cementerio del Sudoeste.
Tampoco Buffalo Bill se libró del hospital. Un terrible dolor de muelas, lo llevó al Hospital de Sant Pau, en donde le arrancaron la muela , que quedó expuesta en una vitrina durante años, hasta que desapareció por arte y magia de algún ladrón fetichista.
Para colmo, aquellos días desaparecieron dos niñas de la barriada de Gràcia y corrió la leyenda urbana de que se las habían comido los indios del circo. Tuvo que intervenir el propio Buffalo Bill, quien protestó indignado ante las autoridades municipales para poner en claro que sus indios eran seres civilizados y que no entraba en su dieta la carne humana.
El espectáculo «Buffalo Bill's Wied West» se celebró en Barcelona hasta el día 20 de enero de 1890, partiendo el 22 hacia Nápoles en el vapor «Bellver».
Referencia: Hemeroteca La Vanguardia- 15/12/1889- 22/12/1989 / El Mundo-En la muerte del mayor espectáculo- Roger Jiménez
MESTIZOS Y CASTAS
De los encuentros interraciales entre indígenas, con marcados rasgos de tipo mongoloide, que era la originaría de las tierras encontradas; blancos de Europa, y negros, que , forzados, provienen de África, surge, en su momento, en el Nuevo Mundo , el término mestizo para denominar a los primeros vástagos provenientes del cruce entre dichas razas.
El término mestizo es recogido por el primer Diccionario de la Academia Española de la Lengua publicado en 1734, conocido como Diccionario de Autoridades, que lo define como : Adj. que se aplica al animal de padre y madre de diferentes castas. Viene del latín Mixtus.
El mestizaje como hecho extendido e incontrolable en la América Española, llevó al mismo rey Fernando el Católico a promulgar, el 14 de Enero de 1514, la siguiente disposición: Es nuestra voluntad que los indios e indias tengan, como deben, entera libertad para casarse con quien quisieren, así con indios como con naturales destos reinos o con españoles nacidos en las Indias, y que en esto no se les ponga impedimento. Y mandamos que ninguna orden nuestra que se hubiese dado o nos fuere dada para impedir ni impida el matrimonio entre los indios e indias con españoles o españolas, y que todos tengan entera libertad de casarse con quien quisieren, y nuestra Audiencias procuren que así se guarde y cumpla.
1. Los blancos
En el caso de la Conquista y Colonización de América, , la raza blanca estuvo representada, en primer término, por españoles - originarios fundamentalmente de Al Andalus y de Extremadura - que salieron durante los primeros años de la Empresa de Indias por los puertos de Cádiz y Sevilla, en búsqueda de una nueva ruta para dirigirse a las Indias, y se toparon súbitamente con este nuevo, desconocido y desconcertante continente, inédito, ignoto y sin nomenclatura, producto del encuentro fortuito entre dos razas, dos civilizaciones, la blanca y la indígena, a la que más tarde se añadiría la africana.
A la saga de conquista y colonización española se sumó la portuguesa y, más tarde, con el propósito de ampliar los respectivos imperios, se incorporarían ingleses y holandeses a esa aventura inconmensurable que significó la conquista de América, el real deslumbramiento (léase descubrimiento) ante un verdadero Nuevo Mundo rico en sorpresas que alimentaron, por igual, la realidad y la fantasía.
En este sentido, es inevitable concluir que la historia blanca de América comienza con la propia llegada de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo; si bien es cierto, de acuerdo con las evidencias históricas registradas en las sagas vikingas y las arqueológicas más recientes, que hacia la parte norte del continente llegaron viajeros provenientes de la actual Escandinavia, éstos no llegaron, sin embargo, a asentarse de manera definitiva con el fin de extender o crear una nueva civilización.
2. Los indios
Habitantes originales de América, los indígenas amerindios, quienes, en pasadas épocas, llegaron al continente americano provenientes del Asia y de las Islas del Pacífico, tal como lo evidencian las investigaciones históricas, y en especial las genéticas.
Los aborígenes del Nuevo Mundo pertenecían a muy variadas y diversas etnias que, en algunos casos, como ocurrió básicamente con los incas y los aztecas, eran dueños de verdaderos imperios, de imponentes civilizaciones, que podían competir en pie de igualdad, en términos de organización social y política, de construcciones e infraestructura, de protocolos y riquezas, de gastronomía, con las de los europeos que contaban, empero, con una mejor preparación para la guerra, y con mejores instrumentos para el combate y la exterminación de sus semejantes.
A lo largo de la conquista de América, los españoles se encontraron con tres grandes áreas o civilizaciones de distinto nivel de desarrollo desde el punto de vista artístico, cultural, organizativo, urbano y científico, a saber: Área mesoamericana: comprendía gran parte del actual México, Guatemala, Honduras y parte de Nicaragua. En todas estas regiones existieron rasgos comunes y manifestaciones culturales parecidas. Entre ellos se encuentran: las pirámides escalonadas; los patios recubiertos de estuco; los juegos de pelota; el sistema numérico vigesimal y los meses de veinte días; el doble calendario solar y litúrgico (el tonalpuhalli): los ciclos de 52 años; el cultivo del cacao en casi toda el área y también del maguey con el que fabricaban papel, y una escritura jeroglífica. Área caribe: su centro de actividad estaba situado en las tierras del Caribe, las Antillas, los países meridionales de Mezo América y costas del Caribe de Colombia y Venezuela. Los principales elementos culturales de esta área eran: el trabajo del oro y la tumbaga; el cultivo de la mandioca; una común ausencia de construcciones de piedra y el trabajo artesanal de la madera. Eran altamente guerreros y de carácter nómada. Área andina: se extendió a lo largo de la Cordillera de los Andes, desde Colombia hasta el Norte de Chile y Argentina. En toda la región se practicó el culto a los muertos y la conservación de cadáveres en envoltorios y las tumbas en pozos; trabajan el cobre y el bronce; su sistema numérico se asentaba en un conjunto de nudos, el quipo, dispuesto de acuerdo con reglas precisas. Cultivaban la coca, la papa, el maíz.
3. Los negros
En los tiempos de la colonización, al indígena americano casi se le exterminó porque su pereza, su resistencia soberbia y su pensamiento profano no producía el rendimiento y beneficio esperado por los colonizadores y por ello se recurrió al negro africano, del que destacaba su fortaleza animal y su escaso valor cívico » y que llegó al Nuevo Mundo en calidad de esclavo.
España entra en el comercio esclavista en los tiempos de la conquista y colonización del Nuevo Mundo con el deseo de aumentar sus ingresos, participando en las ganancias que deparaba la trata de negros iniciada por los navegantes portugueses, quienes trajeron, primero a Lisboa, la metrópolis, y luego a América, esclavos provenientes de las famosas Costas de Guinea, Costa de Marfil, de Malagueta, de Oro, de los esclavos, y de una que fue menos conocida: la Costa de las Buenas Gentes, cuyos habitantes parecen haber sido los únicos que se negaron a practicar el tráfico de esclavos.
Así, la mezcla de blancos colonizadores, indios y negros, dio origen al mestizaje americano, apareciendo,a lo largo del tiempo, las denominadas castas , cada una de ellas con su propia denominación según la raza de los progenitores:
PROGENITORES | CASTA |
|
|
Español e indio | Mestizo |
Mestizo y español | Castizo |
Castizo y español | Español |
Español y negro | Mulato |
Español y mulato | Morisco |
Español y morisco | Albino |
Español y albina | Torna atrás |
Indio y torna atrás | Lobo |
Lobo e indio | Zambayo |
Zambayo e indio | Cambujo |
Cambujo y mulato | Albarazado |
Albarazado y mulato | Barcino |
Barcino y mulato | Coyote |
Coyote e india | Chamizo |
Chamizo y mestizo | Coyote mestizo |
Coyote y mestizo | Allí te estás |
Indio y mulato | Chino |
Lobo y chino | Jíbaro |
Cambujo e indio | Zambayo |
Zambayo y lobo | Calpamulato |
Calpamulato y cambuja | Tente en el aire |
Tente en el aire y mulato | No te entiendo |
No te entiendo e indio | Torna atrás |
Torna atrás e indio | Torna atrás tente en el aire |
Asimismo se identifican, las cuatro generaciones principales de mestizos: «de europeo e india sale mestiza (dos cuartos de cada parte), de europeo y mestiza sale cuarterona (cuarta parte de india), de cuarterona y europeo sale ochavona (octava parte de india) y de europeo y ochavona sale puchuela (enteramente blanca). Si la mestiza se casa con mestizo, la prole se llama vulgarmente tente en el aire, porque no es ni más ni menos que sus padres, y si la mestiza se casa con indio la prole se llama torna atrás porque en lugar de adelantar algo, se atrasa o vuelve atrás. »
Sobre ese mestizaje, a lo largo de todo el siglo XVIII se desarrolló en México un género denominado castas, formado generalmente por series de 16 cuadros en los que se representaban diferentes grupos familiares, integrados por una pareja y su hijo, que mostraban la diversidad de la sociedad colonial, producto del mestizaje entre indios, españoles y negros. Estas obras nacen como respuesta a los afanes clasificadores de la Naturaleza, propios de la Ilustración, que alcanzó a los individuos de todas las especies, incluida la humana., que no tenían ninguna función organizativa o institucional, sino simplemente descriptiva, y fueron realizados fundamentalmente para exportar a Europa.
Referencia: El mestizaje americano (Homenaje a Arturo Uslar Pietri ) Enrique Viloria Vera
NAZIFICCIÓN
VARITAS MÁGICAS
En el imaginario infantil de medio mundo aparece, en un lugar privilegiado, esa varita de los magos y las hadas capaz de hacer que las cosas sucedan. No se trata tan solo de un cuento de niños: las varitas mágicas existen desde hace mucho tiempo y ya aparecen en las pinturas rupestres prehistóricas y en el arte del antiguo Egipto. Los druidas de la Europa precristiana presidían las ceremonias religiosas con varitas fabricadas con espino, tejo, sauce y madera de de otros árboles que, para ellos, eran sagrados. Estas varitas se tallaban sólo al amanecer o al atardecer, considerados los mejores momentos para capturar los poderes del sol.
En los primeros tiempos de la Europa moderna, la varita era una herramienta considerada esencial por muchos de quienes practicaban la magia. Según la Clavícula de Salomón, uno de los libros más famosos de la Edad Media, la varita ideal debería hacerse con madera de avellano cortada del árbol de un solo golpe de hacha nueva. Esta idea se difundió rápidamente; de esta forma el avellano pasó a considerarse como la materia prima de la que se hacían todas las varitas mágicas.
El empleo de las varas mágicas pasó a denominarse rabdomancia, palabra procedente del griego rhabdos, que significa vara y manteia, que significa adivinación. De esta forma, rabdomancia era el método que permitía encontrar aguas escondidas, metales y materiales mediante una varilla o péndulo. Hay datos que confirman la existencia de esta práctica desde la antigua China, si bien la eclosión del uso de varillas para detectar minerales y pozos subterráneos se data en el año 1430 y viene representada en un manuscrito alemán de un técnico de minas. Así pues, en sus comienzos, se trató más bien de una práctica orientada hacia la localización de minas de carbón. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII se publicaron diversos libros sobre el arte adivinatorio con varillas y sus aplicaciones en la búsqueda de minerales y de aguas subterráneas.
¿Cómo se practicaba la rabdomancia? El rabdomante o zahorí, castellanización del nombre árabe sauri, que se daba a los adivinadores de objetos ocultos en la tierra, que tomaban por los extremos una rama ahorquillada de avellano, de pie y medio de longitud, grueso de un dedo y de no más de un año. Se cogía cada extremo en una mano, sin apretar, del modo que el dorso mirase hacia delante. Se comenzaba entonces a andar lentamente por los parajes donde se supusiera que había agua, metales o algún tesoro escondido. Una vez encontrado, la varilla se arqueaba para señalar el lugar preciso.
No sólo se empleó el avellano en la elaboración de varas mágicas. Hay constancia del uso de madera de almendro y de endrino. El almendro se ha considerado una planta del aire, regente elemental de la vara mágica en algunas tradiciones. También se consideraba que llevar almendras en los bolsillos conducía a tesoros escondidos. Con el endrino se fabricaban varas adivinatorias y varas de los deseos, utilizadas en todo tipo de hechizos.
Existían otros tipos de varitas especiales. Se elaboraban con madera de ciprés y eran excelentes varas curativas. Se utilizaba esta madera porque el ciprés es símbolo de eternidad e inmortalidad. Se debía de cortar una rama de ciprés lentamente, durante un período de tiempo superior a tres meses. Esta rama, llamada tronco curativo, se empleaba en rituales de sanación: se hacían unos pases sobre la persona enferma tocando la zona afectada y, posteriormente, se metía la punta de la vara en el fuego, para purificarla.
Referencia: La plantas mágicas- María Rey Bueno- Ediciones Nowtilus S.L
CODIGO DE MESA ÁRABE-MUSULMÁN
La gastronomía y el comportamiento en la mesa de los árabes-musulmanes, está sujeta a un código, que evidentemente no todos cumplen, ni los que lo hacen cumplen estrictamente, y que procede básicamente de:
En primer lugar, del Corán. El incumplimiento de cualquiera de estos códigos se considera un pecado.
En segundo lugar, del Hadith (preceptos del profeta Muhammad [Mahoma]). Su cumplimiento es altamente estimado por la gente.
Y, en tercer lugar, del taqalid (costumbres y tradiciones). De cumplimiento relativo. No es criticable su incumplimiento, pero su seguimiento proporciona un mayor grado de consideración cultural.
El código se refiere a antes, durante y después de comer.
Antes de la comida
Preparar, para comer y beber, productos que marca la ley, esto es: nada de cerdo, productos con sangre manipulada, carne de animales muertos sin cumplir el ritual, cualquier bebida alucinógena, ni productos robados. Excepto por necesidad de supervivencia, todo lo anterior queda tajantemente prohibido.
Lavarse las manos.
Poner la comida sobre una mesa ligeramente elevada por encima del suelo, por respeto hacia la «dicha» de Alá. Durante los viajes, se debe poner la comida sobre una tela, manta, sábana, etcétera.
No se deben utilizar utensilios de oro ni de plata.
Sentarse decentemente. Las posiciones favoritas de Mahoma son sentarse en el suelo sobre las rodillas o erguir la pierna derecha y sentarse sobre la izquierda. Con esta posición, el estómago queda ligeramente presionado y enseguida uno tiene la sensación de estar saturado, por lo que dejará de comer. Tal actitud refleja el carácter asceta del profeta, el cual siempre recomendó mesura a sus seguidores a la hora de tomar los alimentos. Mahoma dijo: «Llenar a tope cualquier saco es una equivocación, y si se trata del estómago sería la peor equivocación. Así pues —prosigue el profeta—, un creyente cuerdo debe destinar, a la hora de comer, un tercio del espacio de su estómago para la comida sólida, un segundo tercio para la bebida y el último para el alma. Quienes sigan tal recomendación jamás necesitarán un médico». Por lo visto, nadie la sigue.
Conformarse uno con los alimentos de que disponga.
Los buenos creyentes jamás comen solos. Mahoma dijo: «La mesa más bendecida es la que se inunda con muchas manos».
Durante la comida
Bismi Allah ar-rahman ar-rahim (en el nombre de Alá, el Misericordioso, el Compasivo). Esta mención de Alá es una práctica habitual de todos los árabes, fuere cual fuere su credo (musulmanes, cristianos e incluso los agnósticos), antes de empezar cualquier acción, por muy insignificante que sea. Hay gente que repite la misma frase antes de cada bocado. Con eso evitan que el placer de la comida les haga olvidar a Dios.
No hay que empezar a comer antes de que lo haga aquel que tiene más años entre los presentes.
Comer con la mano derecha.
Empezar la degustación con un poco de sal o dátiles. Dijo Alí (correligionario de Mahoma y cuarto califa): «Quien sigue este consejo se previene de setenta enfermedades diferentes y elimina todos los bichos del interior de su estómago». En los países de Magreb y la península arábiga, es una práctica habitual empezar la comida con un dátil; en cambio, en Oriente Medio, tal hábito es inapreciable.
Los bocados deben ser de tamaño pequeño y bien masticados, para facilitar la digestión. No se puede empezar con el siguiente bocado antes de haber tragado el anterior, ya que la impaciencia es un hábito de Satanás. Por la misma razón, se desestima soplar en el plato caliente para enfriarlo. Uno debe armarse de paciencia y esperar.
Si los platos son comunes (no individuales), debe uno comer por el lado del plato que le corresponde.
No hay que vigilar ni dedicar especial atención al comportamiento de los demás, para no cohibirles.
Si cualquier alimento cayera al suelo, hay que recogerlo, limpiarlo y comerlo. Si fuese difícil limpiarlo, hay que dárselo a un animal antes que desperdiciarlo, si no, lo tomará Satanás. Especial atención al pan. No se desperdicia o tira ni tan siquiera un mendrugo de pan. Incluso en el caso de que uno tropezara con un trozo de pan en el suelo, inmediatamente lo recogería para que nadie lo pisara, lo besaría y lo elevaría hacia su frente en señal de respeto. Si estuviera en buenas condiciones, se lo comería o se lo daría a un animal; si no fuera así, lo escondería en un agujero lejos del alcance de Satanás.
Masticar y tragar en silencio y no hacer sonidos molestos. Se debe conversar durante la comida, pero siempre de temas agradables.
No eructar nunca. En caso contrario, se piden disculpas, asef, afawan.(1)
Al finalizar
Dar las gracias a Alá por la donación generosa de tales alimentos.
Algunas personas, antes de lavarse las manos, se chupan los tres dedos (el pulgar, el índice y el corazón) que han utilizado para comer, emulando así a Mahoma y sus correligionarios. El profeta justificaba tal actitud: «Nadie sabe dónde Alá pone lo mejor o lo más beneficioso de la comida, en el primer bocado o en el jugo que impregna los dedos».
No hay nada mejor para acabar la comida que un vaso de agua fresca.
Después del almuerzo es aconsejable una siesta de corta duración. Al despertarse, se toma algo de postre y finalmente el café o el té. En cambio, después de cenar es aconsejable pasear, aunque sean cien pasos. Es muy conocido el proverbio árabe que dice: «Taghada wa tamada, taasha wa tamasha» («almuerza y después acuéstate, cena y después pasea”)
(1) Existe el tópico de que los árabes deben eructar al finalizar de comer, como muestra de satisfacción, actitud que no se corresponde con la realidad. Si involuntariamente se eructa y no se piden disculpas, uno corre el riesgo de que le repliquen con un satteh (que explotes, o bien, que te parta un rayo).
Referencia : Aromas árabes - Salah Jazmal - Editorial Círculo de Lectores.
TRAJES DE BAÑO
En la España de la posguerra, se impuso una nueva “cruzada”, esta vez contra la inmoralidad. Las playas y piscinas, los bailes y el cine fueron tres ámbitos donde la moralidad se hizo más fuertemente represiva. Dado que el cine fue posterior y que los bailes eran menos problemáticos, la forma de vestir y el comportamiento en playas y piscinas, en un país de clima cálido como España, fueron rápidamente objeto de legislación.
Ya en el verano de 1937, decía una circular del Gobierno Civil de La Coruña:
"Artículo 9.- El traje de baño debe de ser de tela de buena calidad, no transparente, que cubra el cuerpo sin ceñirlo, y que reúna los siguientes requisitos :
Las mujeres usarán trajes que lleguen hasta las rodillas, bien enteros o compuestos de blusa y falda. Usarán, además, pantalones cuyos perniles tendrán como mínimo una anchura de 40 cms.
El escote del traje estará limitado por el pecho como máximo por una línea de 20 cms. de anchura y que correrá paralela a 10 cms. de la clavícula. Por la espalda podrá tener la misma anchura de 20 cms. y estará limitada por otra línea que será paralela a la de los hombros, a 24 cms. de ella. El escote estará confeccionado de modo que nunca puedan separarse del cuerpo sus bordes, por muy virulentas y forzadas que sean las actitudes de quiénes lo usen.
Las mangas distarán, cuando menos, 15 cms. del codo por la parte inferior e irán ceñidas de tal forma que en ninguna ocasión un movimiento brusco descubra la axila. Las mismas condiciones respecto a escotes y mangas tendrán los trajes de baño de los hombres, quiénes usarán pantalones cuyos perniles sean de 40 cms. de ancho y acabarán cuando menos a 10 de las rodillas."
"Artículo 10.- Queda terminantemente prohibido tumbarse en la arena, aún yendo cubierto con albornoz. No obstante estará permitido sentarse guardando la debida discreción."
Por su parte, y con esos mismos criterios morales, el Ministerio de la Gobernación publica el 10 de julio de 1941 ,una disposición sobre normas en zonas de baños, que la Dirección General de Seguridad comunicaba aproximadamente en la época estival y en la que se indicaba:
Al acercarse la estación estival, y en defensa de la moralidad pública, esta Dirección General hace públicas las siguientes disposiciones, habiéndose cursado a las autoridades competentes instrucciones en el sentido de imponer sanciones a todos los que las infrinjan:
1º. Queda prohibido el uso de prendas de baño indecorosas, exigiendo que cubran el pecho y espaldas debidamente, además de que lleven faldas para las mujeres y pantalón de deporte para los hombres.
2º. Queda prohibida la permanencia en playas, clubs, bares, etc. bailes y excursiones, y, en general fuera del agua, en traje de baño, ya que éste tiene su empleo adecuado y no puede consentirse más allá de su verdadero destino.
3º. Queda prohibido que hombres y mujeres que hombres y mujeres se desnuden o vistan en la playa, fuera de la caseta cerrada.
4º. Queda prohibida cualquier manifestación de desnudismo o de incorrección, en el mismo aspecto, que pugne con la honestidad y el buen gusto tradicionales entre los españoles.
5º. Quedan prohibidos los baños de sol sin albornoz, con la excepción de los tomados en solarios tapados al exterior.
Por la autoridad gubernativa se procederá a castigar a los infractores, haciéndose público el nombre de los corregidos
Entre las anécdotas de aquellos años, destaca la ocurrida en la playa de la Concha, en San Sebastián, con un guardia municipal, de aspecto fiero, que vigilaba el arenal provisto de una fusta para llamar la atención a los que usasen prendas provocadoras. Uno de ellos resultó ser una señora rubia de formas esculturales y bañador ceñido. El guardia se acercó a ella y le sacudió un fustazo en las nalgas. La bañista se enfureció, diciéndole al municipal, en un español forzado: «Sepa usted que soy la esposa del embajador del Führer en España y voy a denunciarle a sus superiores». El guardia le contestó rápido: «¡Cállate, que sois todas unas putas!» y le volvió a dar fustazos, si cabe con más furia.
En 1951, una circular del Ministerio de Gobernación, publicada en todos los diarios gallegos al comienzo del verano, decía: «Se prohíbe la permanencia de bañistas en traje de baño fuera del agua, si no se cubren debidamente con un albornoz, ya que, como su nombre indica, el traje de baño es únicamente para bañarse, no para pasear con él por playas y paseos adyacentes. Se exceptúa de dicha prohibición la permanencia en solares, piscinas y playas con separación para personas de distintos sexos».
El padre Ayala, en Consejos a las jóvenes , publicado por Ediciones Studium en 1952, advertía: «Nuestros abuelos tenían los ojos muy abiertos y recelaban de cualquier cosa. Ahora, no. ¿Qué tiene de particular que vayan los chicos con las chicas a las playas? ¡Que vistan maillots que se ciñan a las carnes! ¡Que se tiren al agua y suban chorreando a la piragua y se agarren uno a otro para subir! Nuestros abuelos hubieran cogido una estaca y hubieran hecho una barbaridad. Ahora los papás son más comprensivos. Hay que dejar a los hijos solos en las playas y que reciban los rayos amorosos del sol. Así pasa lo que pasa».
Añadía: «Los brazos desnudos, las espaldas desnudas, las piernas desnudas. Y lo hacen jóvenes educadas en colegios religiosos. ¿Se puede llegar a más sin llegar a la desnudez? ¿A dónde vamos por este camino?».
Todavía en 1957, los guardianes eclesiásticos de la moral decían entre otras cosas, que era necesario «evitar los peligros que suponen los baños simultáneos de personas de diferente sexo» , y por eso en algunas ciudades como Santander, y en muchas piscinas, había separación completa de sexos.
Y mientras, fuera de la reserva moral española, un ingeniero mecánico francés, Louis Reard, presentaba en la piscina Molitor de París, el 5 de julio de 1946, una prenda de baño de dos partes y reducidas dimensiones, de algodón y estampado con dibujos que recordaban precisamente las páginas de un periódico. Como ninguna modelo de la época estaba dispuesta a vestir tan reducida prenda al encontrarla indecente, utilizó como modelo a una bailarina de striptease del Casino de París, Micheline Bernardini.
Debido a que en aquel tiempo, la prensa informaba permanentemente con noticias relativas a las pruebas y explosiones nucleares que se realizaban en al atolón del archipiélago de las islas Bikini, en el Pacífico, y como Bernardini le dijo a Renard: “Señor Renard, su bañador va a ser más explosivo que la bomba de Bikini”, decidió bautizar a ese atrevido traje de baño con el nombre de bikini.
Referencias: La vida cotidiana en España bajo el Régimen de Franco – Rafael Abella-Editorial Argos Vergara, S.A. / La Voz de Galicia- Cuidado con el bañador- Carlos Fernández/ Palabras con historia –Gregorio Doval- Ediciones del Prado.