Blogia

FRANZ

Récords sexuales

Récords sexuales

Cuando los fabricantes de la cerveza Guinness se decidieron a crear el libro de los récords para dilucidar las discusiones entre borrachos que se originaba en los pubs, no se imaginaban hasta donde llegaría la tontería humana para entrar en el dichoso librito.

 

Sin embargo, la mayoría de los representantes del mundo animal baten récords constantemente por necesidad, y sólo compiten por causas muy justificadas, como la permanencia de sus genes en la tierra.

 

En lo que se refiere al tamaño del pene, el récord no lo tiene el delfín o cualquiera de sus congéneres, con sus tres metros, sino el humilde, y carísimo, percebe, cuyo pene supera treinta y ocho veces el tamaño de su cuerpo. En términos humanos, el equivalente sería un humano de 1,80 m. con un pene de 68,40 m.

 

El record del tamaño de los testículos corresponde  a los cínifes o mosquitos de trompetilla, los cuales representan dos tercios de su cuerpo. Así, un hombre de 80 Kg. dispondría de unos testículos que pesarían 53 Kg.

 

En cuanto a resistencia lo cierto es que los más fuertes de los leones son capaces de copular hasta 157 veces en 55 horas, pero esto no es nada si lo comparamos con las 65 veces de hámster en una hora, o la del jerbillo (un roedor del desierto mexicano), que lo hace 224 veces en el mismo período.

 

Pudiera parecer que batir marcas es cosa del sexo masculino, pero las mujeres también han tenido las suyas alo largo de la historia: Mesalina, la hija de Masala y esposa de Claudio, compitió en número de de cópulas con hombres diferente con una de las más conocidas prostitutas del imperio romano, y ganó con 34 relaciones sexuales con eyaculación con 29 hombres. La prostituta, cuyo nombre se desconoce, se rindió a los veinte hombres. Pues bien, este récord lo baten fácilmente las chimpancés y las bononas cuando están en celo, ya que mantienen relaciones sexuales con todos los machos que lo solicitan. Un etólogo registró 123 coitos en secuencia ininterrumpida de 3 horas.

 

El record de fecundidad masculina lo tiene un rey marroquí, que tuvo 856 hijos con 123 mujeres. Pero nada que ver con los caballitos de mar, que “paren” unos cien hijos vivos en cada parto y pueden tener unos 10.000 en todo su vida.

 

 

Referencia: “También los jabalíes se besan en la boca” – Pilar Cristóbal.

Armados, peligrosos ....y paranóicos.

Armados, peligrosos ....y paranóicos.

Hay quienes relacionan los trágicos hechos que cada cierto tiempo ocurren en Estados Unidos con la facilidad que tiene cualquier persona para adquirir un arma en ese país.  

Algunos, incluso, dicen que es tan sencillo como comprar comida en un supermercado.  

Comprar un arma en el estado de Virginia, es tan complicado como comprar un paquete de cigarrillos o una botella de licor. 

A pesar de que ninguna persona menor de 21 años puede consumir o comprar alcohol; las leyes de armas parecen ser más permisivas. Mientras para tomar un trago la persona debe tener 21 años; para comprar un arma, la mayoría de edad se reduce a 18 años y en el caso de tratarse de rifles y escopetas pueden portarse desde los 12 años, incluso sin el permiso de los padres. 

Las armas vienen sin seguros para niños, estos se venden por separado y tienen un precio de alrededor de 10 dólares.  

Tampoco existe una política de estado que prohíba la venta o posesión de armas militares semiautomáticas como Uzi o AK-47, estas se adquieren como se compra un rifle de caza. Tampoco está restringida la adquisición de armas que pueden disparar más de 100 balas sin necesidad de recargarlas. 

Así como para sacar licencia de conducir debe tenerse 21 años, para obtener un arma, además de tener 18 años, no se necesita permiso de compra, licencia o por lo menos un entrenamiento de seguridad. 

No se hace examen de tiro ni hay un período de espera para la entrega del arma. Lo que procede en estos casos es una inspección instantánea en las leyes federales del país; si no aparece en estas páginas, el arma inmediatamente es tuya. 

No se toman las huellas digitales antes de la venta, lo que serviría de apoyo en caso de tener que rastrear balas en escenas de crímenes. 

La ley de Virginia estipula que ninguna persona puede obtener más de un arma en un período de 30 días y con esto busca evitar que traficantes de armas compren en tiendas y luego las revendan en las calles. 

Virginia se une con esta legislación a Nueva Jersey, Carolina del Sur, Maryland y California como estados que restringen a personas a la compra de un arma por mes, iniciativa que ha recibido tanto aplausos como críticas de la sociedad. 

Eso sí, la ley prohíbe en Virginia portar armas dentro de un recinto de enseñanza. A pesar de ello, siempre hay un “ mal ciudadano” , que organiza un matanza., como la de los 33 muertos llevada a cabo por Chao—Seung—hui, estudiante de Literatura Inglesa.Hechos como éste, ha provocado que la opinión pública pida al Gobierno una legislación más estricta y dura referente al control de armas. 

La posesión de armas en Estados Unidos, es contemplado como un derecho en la Constitución de ese país."Una milicia bien regulada, en caso de ser necesaria para mantener la seguridad de un estado libre, el derecho de la gente a tener y portar armas, no debe ser infringido", dice la segunda enmienda, escrita en 1787, hace más de doscientos años. La ley de Control de Armas de 1968 estableció normas sobre fabricación, importación y comercio de las mismas, y requería la obtención de un permiso de la Oficina para el Control de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos Cada estado tiene normas diferentes para la obtención de un arma, y 38 de los 50 contemplan el derecho de llevar un arma en defensa propia. 

Y para  rematar la espeluznante historia, nada mejor que unas palabras del ex-Presidente de la Asociación Nacional de Rifle, el machote ex-actor de desnudo torso, Charlton Heston :

«La principal corriente en América es contar contigo para que reclames la espada y luches por ellos. Esta gente tiene poco tiempo y pocos recursos para la errónea batalla que conducen con actitudes de Cenicienta. Es la propaganda marginal que enarbola la coalición homosexual, las feministas que predican que las mujeres tienen la obligación divina de odiar a los hombres, los negros que con una mano alzan un puño militantes mientras que con la otra buscan privilegios»

 

Referencia: “Agencias”

Estrellas y estrellitas

Estrellas y estrellitas

El tamaño importa: aunque las cámaras engañan y el cine posee esa capacidad para manipular la realidad, nadie puede escapar a su condición.
 

Los más altos. Tim Robbins y Jeff Goldblum (1,94 m.), Liam Neeson y Clint Eastwood (1,93 m.). A poca distancia les siguen Ben Aflleck, Hugh Jackman y Jeremy Irons (1,89 m.); John Travolta y Will Smith (1,88). Los hay gigantescos, como George Muresan (2,31) (Mi gigante); Michael Clarke Duncan (1,96), (La milla verde) o Richard Kiel (2,18), que ha participado en la saga de James Bond. Entre los clásicos está John Wayne (1,94), James Stewart (1,92), o Peter O’Toole y Gary Cooper (1,91).

Bajitos pero matones. Tom Cruise (1,70) intenta aparentar más altura. Menos les importa a Frodo, Elijah Woodd (1,68) o a Dustin Hoffman y Al Pacino (1,65). Stallone ha sido héroe de acción de estatura algo escasa (1,78), Robert De Niro antihéroe todoterreno (1,72) y Tobey Maguire superhéroe ideal como Spiderman (1,73). Otros son iconos como Humphrey Bogart y Steve McQueen (1,70) o Charles Chaplin (1,65).
Aunque ninguno llega a los niveles de Danny De Vito (1,52), imposible hermano gemelo de Schwarzenegger (1,88) en Los gemelos golpean dos veces; o de los enanos Kenny Baker (1,12), inolvidable R2D2.
 
El Bond más pequeño. El nuevo agente 007 no sólo romperá moldes por ser rubio, Daniel Craig será además el Bond más bajo de la historia (1,80 m.). Le precedieron: George Lazenby (1,89), Sean Connery y Timothy Dalton (1,88), Roger Moore y Pierce Brosnan (1,85). El Superman Christopher Reeve medía 1,93, y para el joven Brandon Routh de la nueva versión mide 1,91 m.

Sex symbols’ y mitos. Un vistazo a la altura de los más seductores: Harrison Ford y Leonardo Di Caprio (1,85); George Clooney y Brad Pitt (1,80); Richard Gere (1,79) y Johnny Depp (1,78). Galán de altura fue Cary Grant (1,87) y Clark Gable (1,85). Medianos, Robert Redford y Marlon Brando (1,78). Y más bajos Paul Newman (1,75) o James Dean (1,73).

Trucos para subir unos centímetros. Rodearse de alguien más bajo no vale. Entre los trucos de los actores están las alzas que Alan Ladd (1,68) usaba en sus zapatos, o meter en una zanja a Sofía Loren para que pudiera interpretar con él las escenas de amor de “La sirena y el delfín” o evitar planos con Jack Palance (1,90) en Raíces profundas”;  o las plataformas, de palmo y medio, a las que debía subirse Humphrey Bogart (1,70) cuando besaba a Ingrid Bergman (1,78) en Casablanca. También son útiles los trucos de cámara, como los planos cortos de Cruise en Misión imposible III, o los contrapicados, con la cámara desde abajo, que hacían parecer más alto incluso a David Prowse (2,01), el Darth Vader de Star Wars, y que Lucas también usó con Hayden Christensen.


Referencia: “Hollywood confidencial”- Miguel Juan Payán & Juanjo Ocio Costales

La autopsia de Mona Lisa

La autopsia de Mona Lisa

Es bien cierto que casi todos necesitamos del misterio, que hace atractivas cosas que no los son tanto cuando se conoce su realidad. Treinta y nueve especialistas de todo el mundo , tras someter el cuadro de “La Gioconda” de Leonardo da Vinci a una radiografía cibernética, han acabado con su misterio y han revelado casi todo sobre la famosa modelo, acabando con las extravagantes interpretaciones de especialistas que hasta llegaron a afirmar que se trataba de una imagen del homosexual Leonardo travestido. Lo descubierto, entre otras cosas,  es que Mona Lisa, era ligeramente estrábica, tiene un suave bigote, el pelo  recogido y unos restos de una gasa enganchada al cuello de la camisa, que ere empleada entonces para celebrar el nacimiento de un niño.
 

Lo que sigue no es exactamente una ficha policial ni una fotocopia del libro de familia. Los datos y las informaciones delimitan, en realidad, las coordenadas del cuadro más famoso y enigmático del planeta, esta vez como resultado de una investigación multinacional que ha reunido a 39 especialistas para desmitificar viejos tópicos y construir nuevas verdades.

Y estos son algunos de los sorprendentes resultados:

Nombre: Madonna Elisa Gherardini. Edad: 25 años. Estado civil: casada. Profesión: sus labores. Altura: 168 centímetros. Peso: 63 kilos. Hijos: dos. Peculiaridades físicas: un ligero estrabismo. Historial médico: asma. Nombre del marido: Francesco di Bartolomeo di Zanobi, marqués del Giocondo. Profesión del marido: banquero, comerciante florentino de sedas y telas nobles. Casado en segundas nupcias con la señora Gherardini.

 

 

Marcel Duchamp le había pintado un mostacho como gesto de rebeldía y de impotencia («esta mujer tiene fuego en el culo», añadía el irreverente sujeto), pero aquella provocación dadaísta intuía en clave hiperbólica el hallazgo posterior de un modesto bigote sobre los labios de  Mona Lisa.

Es un detalle que proviene del estudio cibernético realizado en Francia y que no debe sorprender, puesto que las mujeres velludas del Renacimiento tenían buen cartel. Ya lo decía un aforismo aún vigente: Donna baffuta, sempre piaciuta (mujer bigotuda, siempre deseada)

Y es que la biografía de la Mona Lisa está escrita implícitamente en el retrato que pintó Leonardo da Vinci entre los años 1503 y 1506. No hace falta apelar a los maestros de las ciencias ocultas ni a los epígonos de Dan Brown. Tampoco son necesarios los alquimistas, ni los alfiles de la hermética ni los intrépidos traductores de los viejos códigos de Leonardo.

Las nuevas claves del misterio provienen de un escáner de digitalización multiespectral en tres dimensiones y alta definición cuya resolución es 20 veces más fina que un cabello humano, y que junto con otros recursos tradicionales –rayos ultravioletas, rayos X, infrarrojos– ha permitido desnudar el cuadro y convertir el mito de La Gioconda en el protagonista involuntario una auténtica autopsia futurista.

La experiencia tuvo lugar en octubre de 2004, aprovechando que el divino lienzo necesitaba ubicarse en una nueva vitrina. El director del Louvre, Henri Loyrette, no parecía demasiado partidario de la iniciativa, pero Jean-Pierre Mohen, conservador general de Patrimonio francés, le convenció con dos buenos argumentos. Primero, los trabajos se realizarían en apenas dos noches con los mejores especialistas del Centro de Investigación de los Museos de Francia (C2RMF). Segundo, los medios tecnológicos a disposición permitirían decodificar el estado (y el misterio) del lienzo sin necesidad de producirse el menor contacto material con la pintura.

Se realizó un estudio exhaustivo en el plano virtual , es decir, que una vez llevada a cabo la lectura de la obra con el escáner y otros recursos, se pudo trabajar con ella sin necesidad de tenerla físicamente delante.
 


La primera preocupación de la autopsia consistía en verificar el estado del cuadro, que pese a sus 500 años, goza de  buena salud , aunque con suciedad que ha recubierto a la modelo y el paisaje con un filtro de oscuridad o de polución. Tampoco entraña gravedad la aparatosa grieta de 11,9 centímetros que el cuadro presenta sobre el lado izquierdo de la cabeza de la Mona Lisa, y que resulta imposible de ver a simple vista. Sólo puede localizarse con una transformación virtual de los colores originales. El proceso convierte a la dama en una madonna posmoderna de Andy Warhol, y permite comprobar que la herida se ha reconstruido eficazmente con el tiempo, que, en realidad, acompaña al cuadro prácticamente desde su mismo origen.

¿Ciencia-ficción? No exactamente. Resulta que las aplicaciones de la terapia de la digitalización multiespectral permiten, entre otras cosas, precisar los años de las «esquirlas» que se produjeron al rasgarse accidentalmente el ajetreado lienzo de Leonardo da Vinci.

Se han descubierto los secretos y los pentimenti (arrepentimientos) del artista. Los primeros, ya los veremos, se relacionan con el hallazgo de la perspectiva atmosférica. Los segundos atañen a las rectificaciones que hizo al pintar los dedos de la mano izquierda. Originalmente se presentaban rígidos, demasiado masculinos, así que Leonardo los corrigió un par de veces con los pinceles para relacionarlos con la dulzura de la modelo. Es imposible observar la maniobra a dos centímetros de La Gioconda, pero la radiografía cibernética exhuma el esqueleto de la obra con la misma precisión que ahora nos permite despejar las incógnitas biográficas y los equívocos históricos.

El más sospechoso está vinculado con su cuna y su posición social. Parecía fuera de dudas su matrimonio con un rico comerciante florentino –La Gioconda adquiere el nombre del apellido del cónyuge– como también estaba claro que el apelativo universal de Mona proviene del diminutivo de Madonna, señora, en italiano, tal como se emplea con las vírgenes.

Otro descubrimiento es que la melena no cae libremente sobre los hombros, si no que una especie de sujeción posterior , recogía los cabellos debajo de un pequeño bonete, lo cual explica el hecho de que aparezcan a los lados del rostro sendas cascadas de cabello rizado.

También se han detectado los rastros de un velo de gasa fina enganchado al cuello de la camisa que se utilizaba tradicionalmente en el XVI para distinguir a las mujeres que acababan de parir o que estaban a punto de hacerlo.

El cuadro fue pintado para conmemorar el nacimiento del segundo hijo de Mona Lisa, una  mujer que acaba de dar a luz, que se gira hacia nosotros, fija los ojos sin despegarse y sonríe ligeramente, intrigantemente, misteriosamente....
 

El matiz de la mirada ubicua es un truco de Leonardo. El maestro engaña nuestras mentes porque los ojos y la cabeza de la Mona Lisa se proyectan desde el cuadro en direcciones opuestas, de modo que la trampa nos hace creer realmente la sensación de una atención persecutoria.

La cuestión de la sonrisa, en cambio, es bastante más compleja. No resulta nada fácil reconocerla cuando la miramos directamente delante del cuadro, pero sí aparece en su extraña plenitud cuando observamos el rostro de manera marginal o cuando retiramos la vista del lienzo.

La explicación radica en la técnica del sfumato. Leonardo difumina el contorno jugando con las semitransparencias de los colores y utilizando capas de pintura imperceptibles a la vista de los mortales. Así lo demuestra el escáner del cuadro, en particular cuando el maestro florentino aborda los ojos, la nariz y la comisura sagrada de los labios.Leonardo adoptó la técnica de la superposición de capas como hacían los maestros flamencos. Cogía un pincel, utilizaba un poco de aceite, añadía unos pigmentos rojos los mezclaba con los marrones y con pequeños golpecitos de pincel creaba las sombras.

La decodificación de la técnica del sfumato se relaciona con el conocimiento que Leonardo tenía de la óptica y del ojo humano. Utilizó la distinción entre la visión central y la visión periférica. La primera resulta imprescindible para reconocer los detalles. La segunda se desenvuelve mucho mejor entre las sombras. Por eso no vemos la sonrisa de La Gioconda si la miramos de frente y sí cuando empleamos la visión periférica. Es entonces cuando el ojo percibe las sombras que Leonardo había construido con el escrúpulo imperceptible del sfumato. Da Vinci utilizaba los pinceles para explicar su propia concepción del mundo. No lo hacía con cifras, con letras o con números, sino con la audacia de los colores.

Semejante punto de vista puede decepcionar a quienes esperaban la resolución de códigos herméticos entre los límites del lienzo. No hay rastro del Priorato de Sión ni alusiones a la esposa de Cristo. Tampoco aparecen las pistas para desmantelar las sectas que persiguen la estirpe de Jesús. Al menos, no han podido encontrarlas los 39 especialistas involucrados en la autopsia. Incluido un equipo de científicos del Consejo de Investigación de Canadá, al que puede atribuírsele el hallazgo de un tejido noble, seguramente seda, que Leonardo había pintado a la altura del codo derecho de la dama.

El detalle es nuevamente imperceptible para el ojo humano y para cualquier radiografía convencional, aunque reviste mucha importancia porque identifica a Lisa Gherardini con la actividad comercial de su marido. Sería una manera de reivindicar la solvencia de la familia Giocondo y de confirmar cinco siglos después de haberse terminado el lienzo que ella y nadie más que ella es la protagonista del cuadro.

La reconstrucción virtual nos la devuelve a los colores que Leonardo utilizó en 1503. Ahora se nos presenta sombría y ocre, pero fue concebida originalmente en un fondo bastante más azulado y alegre que permitió al artista manejar a su antojo el recurso revolucionario de la perspectiva atmosférica. La luz viene del cielo o proviene de la proyección azul del torrente que se encuentra detrás de la modelo. Hay elementos de perspectiva geométrica, pero Da Vinci había superado los límites tradicionales. Un paso hacia delante que sólo puede observarse despojando virtualmente al cuadro de la suciedad que se ha ido incorporando al cuadro.
 


La Gioconda ocupa hoy la sala más visitada del Museo del Louvre, aunque en otros tiempos el rey Francisco I de Francia lo había colocado en su cuarto de baño. Así también le hubiera gustado a Marcel Duchamp, cuyos urinarios de porcelana se subastan a precios millonarios en nombre de otro viejo aforismo dadaísta: «Cualquier objeto puede convertirse en la pieza honorable de un museo».

Referencia: “Magazine El Mundo”-La verdad de La Gioconda- Rubén Amón /  "En el corazón de la Giconda. Leonardo da Vinci decodificado"-Varios autores.

Minicine animado para el fin de semana (1)

 

HOY : CUTTLAS - CON CIEN CAÑONES POR BANDA

El compositor travestí

El compositor travestí

Richard Wagner (1813-1883) , compositor/director de orquesta/poeta , ese  gran compositor de óperas épicas tan del gusto de los nazis, era además un tipo de costumbres curiosas: 


Su vida es ya un continuo ir y venir, generalmente acosado por los acreedores o por su ideología política,  ideología política que junto a la religiosa es otra curiosidad que no voy a explicar aquí, que para algo están los libros.


Me limitaré a escribir algo sobre Wagner, pero no sobre su relación  con el número 13 ( el que crea en estas cosas, yo más bien poco o nada,  tienen  el asunto explicado a mansalva por ejemplo en Internet), sino sobre otros asuntos más curiosos, como por ejemplo su relación con los judíos y su afición por los vestidos de señora.

 

El bueno de Wagner, ya  en su ensayo de 1850 "El judaismo en la música", deplora la  judaización del arte moderno y sostiene la tesis según la cual “el judío” es realmente incapaz de expresarse artísticamente no por su apariencia exterior ni por su lengua, pero por lo menos sí por su canto, no obstante “aquél” llegue en la música al dominio del gusto público.

 

Semejante pensamiento explica el que cuando dirigía obras del compositor judío Félix Mendelssohn, se ponía guantes, que tiraba al terminar, porque según afirmó repetidamente, le asqueaba “dirigir música compuesta por un judío”

 

Otra de las particularidades de Wagner es su afición por los vestidos de señora, o al menos un interés rayano en el fetichismo por tales prendas.

 

Dejando de lado anécdotas como la de que en cierta ocasión  Wagner se presentó vestido con una chaqueta de mujer, o que en una de sus múltiple huidas en 1984 lo hizo vestido con ropas de mujer, o que por un problema de erisipela, vistiera ropa interior de de seda y satén, es más curioso que Wagner encargara a su modisto ’un traje de satén negro que pueda llevarse tanto en la calle, con o sin ’cazavoika’, como en casa a modo de combinación’, que  Wagner define como una ’polonesa’ o vestido de mujer consistente en un corpiño ajustado y una falda abierta desde la cintura de forma que deje ver unas enaguas con muchos adornos, y que no era para su esposa sino para él, u otros encargos similares del compositor a su modista.

 

También es curioso que Wagner como ayuda a su inspiración para su última ópera "Parsifal" que exigía aparentemente un determinado ambiente erótico, se rodeara de cojines hechos de satén rosa y debidamente perfumados.

 

Como broche final, Joachim Koeschler, autor de "Richard Wagner: el último de los titanes", define a Wagner como "un compositor travestí que necesitaba de una aura de feminidad para estimular los sentidos”.

El humúnculo

El humúnculo

Philippus Aureolus Theophrastus Paracelsus Bombastus von Hohenheim, conocido por “Paracelso” , médico, astrólogo y alquimista, nació el 17 de diciembre de 1493 en Einsiedeln (Suiza) y murió en Salzburgo, el 24 de septiembre de 1541. En su lápida se lee la siguiente inscripción: "Aquí yace Felipe Teofrasto Bombast von Hohenheim; famoso doctor en Medicina que curó toda clase de heridas; la lepra, la gota, la hidropesía y otras varias enfermedades del cuerpo, con ciencia maravillosa".  


A la edad de 34 años, fue nombrado profesor de medicina de la universidad de Basilea, y quemó públicamente las obras de Galeno y Avicena diciendo: “en las correas de mis zapatos hay más sabiduría que en todos éstos libros”, lo cual le costó la expulsión de la ciudad tras una campaña del  desprestigio, mantenida por el resto de los médicos, de tendencias conservadoras y materialistas.

 

Esta campaña contra Paracelso se debió a que no reconocía ninguna otra autoridad médica por encima de él que no fuera la naturaleza, obteniendo  favorables resultados en sus tratamientos, situación esta que desesperaba a la clase médica de entonces. Sus obras están repletas de alusiones a seres elementales con los que mantenía relación, tales como gnomos, silfos, salamandras y ondinas, genios de la tierra, el aire. el fuego y agua, respectivamente lo que nos da idea de su contacto directo con los mundos internos.

 

Paracelso fue tachado de hereje  de la misma manera que los gnósticos, y sus enemigos le definían como vagabundo, pero él sólo seguía las pautas de la naturaleza. Al mismo tiempo aplico la enseñanza que por medio de la alquimia le era revelada. Como dice en su Fragmenta medica,” el objeto de la alquimia no es transformar metales innobles en plata u oro, sino crear un remedio contra todas las enfermedades.” Se dice que Paracelso aprendió el arte de la alquimia durante uno de sus viajes a Constantinopla, de boca de Salomón Trismosin.

 

Hasta aquí todo lo de Paracelso, parece tener su lógica, pero nos sorprende con su afirmación de haber creado lo que él llamo un “homúnculo” (del latín homúnculus, “hombre pequeño”, que en cierta ocasión afirmó haber creado.


El homúnculo de Paracelso, era un hombrecito de no más de 30 cm. de alto (que presentaba la dificultad de que pasado cierto tiempo se volvía contra su creador y huía), producido según la tradición alquímica, prescindiendo del óvulo y del útero, utilizando una parte natural, el semen masculino, y otra artificial sustituyendo el cuerpo materno por un alambique.


Dice  Paracelso en su "De natura rerum", sobre cómo crear a un homúnculo:


Encierre durante cuarenta días en un alambique licor espermático del hombre, que allí se pudra y continúe a componerse en un recipiente lleno de estiércol de caballo, hasta que comience a vivir y moverse, lo cual es fácil de reconocer. Después de ese tiempo aparecerá una forma parecida a la de un hombre, pero transparente y casi sin sustancia. Si, luego de esto, se alimenta todos los días este joven producto, prudente y cuidadosamente, con sangre humana secreta (es decir una preparación alquímica roja), y se lo conserva durante cuarenta semanas a un calor constantemente igual al del vientre del caballo, este producto viene a ser un verdadero y viviente niño, con todos sus miembros como el nacido de la mujer, pero sólo más pequeño y al que llamamos un homúnculo. Es necesario educarlo con gran esmero y cuidados hasta que crezca y comience a manifestar la inteligencia.



Quedémonos pues , con el gran Paracelso “
famoso doctor en Medicina que curó toda clase de heridas; la lepra, la gota, la hidropesía y otras varias enfermedades del cuerpo, con ciencia maravillosa” , y corramos un tupido velo sobre el homúnculo.  


Referencia:  “Secretos medievales”- Jesús Callejo Cabo

Inventos para espías y militares

Inventos para espías y militares

Un antiguo agente de la CIA se ha lanzado a publicar un libro titulado “Spycraft” y se ocupa de aquellos artilugios  para el espionaje que se han ido utilizando desde los años 40 hasta hoy. Y es que la cosa tiene su enjundia. El mismísimo Robert Wallace, director de la Oficina Técnica de la CIA ha reconocido que en muchas ocasiones las ideas para estos inventos han llegado directamente de las historias de nuestro querido Superagente 86 , aunque también parezcan ocurrencias del Inspector Gadget. 

 

No era para menos. Cosas tan estrambóticas como “ El cono del silencio”, han pasado a formar parte de los útiles de la CIA, así como también el cigarrillo-pistola, con un calibre del 22, o la libreta incendiaria , creada especialmente para destruir papeles importantes en situaciones de riesgo. Estos son realmente ingeniosos, pero hay otros todavía más desafiantes, como colocar una antena de radio a un gato para que retransmita la conversación de dos sujetos. Y otro, que no ha dejado de sorprendernos aún más: a falta de confianza con las palomas, los agentes decidían dejar el mensaje secreto en el interior de una rata muerta para que ningún osado se atreviera a husmear por allí. 

 

Y es que el Superagente 86 no solo causó efectos colaterales a la CIA. También las Fuerzas Armadas de EEUU , inventaron artilugios similares, estudiando fabricar una bomba gay para provocar la homosexualidad en el enemigo y con ello minar la moral y la disciplina de las tropas, según un documento secreto que acaba de salir a la luz.

 

Parece una broma o un complot de grupos homofóbicos, pero el proyecto del Pentágono -como ha revelado la BBC- fue presentado con toda seriedad en 1994, con un presupuesto previsto de 7,4 millones de dólares para el desarrollo y producción masiva durante seis años de esta arma y otras no menos descabelladas.

 

La idea partió del laboratorio de la base Patterson Wright de la Fuerza Aérea, en Dayton (Ohio), y está incluida en una propuesta titulada Productos químicos para el hostigamiento, irritación e identificación de los malos, que se presentó ante el departamento del Pentágono que se encarga de desarrollar armas químicas no letales.

 

Entre sus ideas para lograrlo está rociar a los enemigos con una sustancia que provoque halitosis "grave y continuada" o mal olor para hacerlos "fácilmente identificables" durante semanas.

 

A los que fuesen impregnados con estos productos "les sería imposible mezclarse con la población local", que presumiblemente huiría de su presencia.

 

El documento, además, propone un plan digno del coyote para capturar al correcaminos: colocar colmenas en una senda usada por los enemigos y rociarles un producto químico que vuelva locas a las abejas y las lleve a picarles a discreción.

 

Asimismo, los científicos de las fuerzas aéreas de EEUU quisieron reclutar a las temidas ratas y a "animales mayores" para que, atraídas por sustancias especiales, atacasen a los enemigos y provocasen el pavor en sus filas.

 

Entre esta caterva de sugerencias está la aplicación de la recomendación, "haz el amor y no la guerra", con la idea de fabricar extractos que socaven la disciplina y la moral de las unidades enemigas exacerbando la líbido.

 

"Un ejemplo de poco gusto pero completamente no letal serían los afrodisíacos potentes, especialmente si el producto químico también provocase comportamientos homosexuales", afirma el documento.

 

La propuesta, de tres páginas, hecha pública con ciertas secciones tachadas, fue obtenida por Sunshine Project, una organización privada que se opone a la investigación con armas químicas. Edward Hammond, uno de sus responsables de la organización, ha afirmado que le escandalizó ver que se considerara "algo así".

 

El teniente coronel del Ejército Barry Venable, portavoz del Departamento de Defensa, ha indicado que el concepto de la bomba homosexual "surgió básicamente en una sesión de sugerencia de ideas y fue rechazado inmediatamente".

 

No obstante, Hammond afirma que no fue así, ya que la propuesta del laboratorio Wright fue distribuida a varias agencias del Gobierno en 2000 y un año después llegó a las manos de la Academia Nacional de Ciencias, que desde 1863 asesora al Gobierno sobre asuntos científicos y tecnológicos.

 

Referencia : http://www.tuexperto.com / “Agencias”