MINICINE EXÓTICO PARA EL FIN DE SEMANA ( 6 )
HOY: EL SPIDERMAN ITALIANO
HOY: EL SPIDERMAN ITALIANO
Es bien sabido que los penitentes mantienen entre sí una dura lucha sobre quien la hace más gorda, y por tanto más agradecida a los ojos de Dios.
En el imperio bizantino, durante, entre los siglos IV y VI, apareció una de las disciplinas más curiosas llevadas a cabo por los penitentes: la de los estilitas. Eran individuos que decidían pasar el resto de sus días en lo alto de una columna, pues se supone que de esta manera, sumidos en esta especie de levitación simbólica, se sentían más próximos a los Cielos.
El precursor de esta modalidad fue San Simeón el viejo. Nacido en el seno de una humilde familia de pastores en el siglo V, se iluminó al oir a un monje recitar las buenaventuranzas e ingresó en un monasterio, donde se aplicó con rigor a la oración y a la mortificación. Primero se sometió a rigurosísimos ayunos, más no satisfecho con eso, decidió enrollarse permanentemente una cuerda alrededor de sus magras carnes hasta provocarse importantes llagas. El abad tuvo que intervenir personalmente para frenar tanta ansia autodestructora, temiendo que el resto de novicios y monjes del monasterio lo tomasen como ejemplo.
Entonces San Simeón decidió ir por libre. En la Cuaresma del 421 se emparedó y ayunó de pie hasta caer agotado. Más adelante, se encadenó a una piedra para soportar en solitario los rigores de la naturaleza, con lo que su fama de hombre santo se incrementó en gran manera, trayendo consigo a los inevitables fans de lo sagrado, peregrinos y devotos que deseaban un souvenir del susodicho.
En respuesta a tanta devoción, San Simeón tomó la decisión de aislarse permanentemente de los avatares del mundo subiéndose a lo alto de una columna de tres metros, que posteriormente cambió a una de seis, para acabar definitivamente instalado en una de dieciocho.
Desde su columna , el santo convertía infieles, redimía asesinos, y hacía milagros que corrían de boca en boca de la asombrada gente de la época.
Se pasó el resto de su vida ahí arriba, expuesto a las inclemencias del tiempo y sometido permanentemente a la tentación de bajar de la columna. En un momento de debilidad el santo cedió a la tentación y pidió una escalera, pero los que en ese momento estaban abajo se la negaron, respondiéndole: “ Mantente en tu decisión, porque es voluntada de Dios”.
Eso fue suficiente para que el santo recapacitara, y a partir de entonces, decidió algo más difícil todavía: mantenerse en la columna sobre una sola pierna, que cada quinquenio alternaba con la otra. Y eso no era todo, con ocasión de una herida infectada en la pierna, y en la que los gusanos vivían felizmente, San Simeón les decía : “ Comed hijos míos de lo que Dios os ha dado”. Impresionante
Con el tiempo se montó alrededor de la columna un auténtico circo en el que participaban fanáticos, desesperados, curiosos y vendedores de reliquias, y a todos ellos predicaba San Simeón dos veces al día hasta que la muerte vino a buscarle. Cuando esto sucedió, su cuerpo tuvo que ser protegido por soldados, pues la masa devota se lanzó sobre él para conseguir alguita reliquia del hombre santo.
Otros estilitas de cierta fama fueron San Daniel o San Simeón menor, el cual estuvo la friolera de 69 años en una columna.
En cambio, cuando un estilita moría en loor de santidad, se organizaban auténticas batallas campales para conseguir alguna reliquia suya: así, cuando se rumoreaba que a alguno le quedaba poca vida, la multitud montaba guardia al pié de la columna, esperando el momento de la caída para hacerse con el cuerpo y depositarlo en los respectivos pueblos. Tenía su lógica, pues el pueblo que guardaba la reliquia de un santo, además de todos los valores espirituales que ello conllevaba, se convertía en un centro de peregrinación y se enriquecía con los devotos que lo visitaban
Referencia:”Lovecraft Magazine” nº 8—Miguel Rof
Para haceros una ligera idea de la cosa, podéis ver la película de Luis Buñuel de 1965 “Simón del desierto”.
Chang y Eng Bunker, fueron los primeros hermanos gemelos registrados que nacieron unidos por el estómago y que dieron origen al término «siamés», y a uno de los fenómenos más extraños y fascinantes del siglo XIX.
Nacieron el 11 de mayo de 1881 en el reino de Siam, y cuando la noticia del extraño e inusual alumbramiento llegó a los oídos del rey, éste decidió que las criaturas debían ser sacrificadas. El rey Rama II consideró que dicho nacimiento era una mala señal y una profecía de que algo muy malo estaba por suceder. Cuando el tiempo pasó y el desastre no ocurrió, el rey retiró el decreto que amenazaba las cabezas de los gemelos.
Si hay algo más curioso y extravagante que nuestra “Historia Sagrada”, son las descabelladas historias de la mitología griega. Y como muestra la mitológica historia de la araña.
Aracne , hija de un tintorero, era una doncella de Lidia y discípula de Atenea, la diosa protectora del arte de tejer, que tenía fama de ser buena tejedora, y tanto era así, que las ninfas venían a admirar sus tapices.
Pero un mal día, a Aracne le dio por desafiar a Atenea, reto que ésta aceptó, y cuando se le apareció una anciana para aconsejarle modestia frente a la diosa (sabido es el malísimo carácter de los dioses griegos) en lugar de atender al sentido común, pues no, la insultó y la envió a freír espárragos.
Empezó la competición. El tema del tapiz de Atenea era la representación de los dioses olímpicos en todo su esplendor, además (como no podía ser de otra manera dado su mal carácter citado anteriormente) de cuatro escenas de mortales abatidos por los dioses.
Aracne representó en su tapiz los amores de los dioses, pero tuvo la alocada idea de representar los menos honrosos: rapto de Europa por Zeus, Dánae y otras historias vergonzantes. Eso sí, la ejecución del tapiz era perfecta.
A Atenea, como era de esperar, le entró tal sofocón, tanto por el tema como por la ejecución del tapiz de Aracne, que le hizo trizas el tapiz y le estampó el telar en la cabeza. La incorregible Aracne , que por lo visto no había tenido bastante con la reacción de la diosa, en un último acto de locura se suicidó ahorcándose.
Pero a la diosa, el castigo le supo a poco, así que no dejó que muriera y la trasformó en araña para que siguiera hilando durante toda la eternidad.
Referencia: “La mitología en la vida cotidiana” -Assela Alamillo
La censura de películas en los EEUU (Parte segunda)
Will H. Hays
La censura de películas en los EEUU (Parte primera)
Toda la vida han existido una serie de iluminados empeñados en salvar almas ajenas, aún en contra de la voluntad del salvado, y que tienen en la censura uno de sus instrumentos más queridos.
Uno de esos iluminados, que disfrutaron/sufrieron los americanos de los EEUU, es el famoso Will H. Hays, en la imagen, que dio nombre a un famoso código de producción cinematográfico, que determinaba con una serie de reglas restrictivas, qué se podía ver en pantalla y qué no, en las producciones norteamericanas. El Código Hays, promovido como no, por organizaciones de carácter religioso (sobre todo católicas), que igual veía pecado en un ombligo que un decorado o una cama de matrimonio, se aplicó desde 1934, y con modificaciones duró nada menos que hasta 1967, en que fue derogado. A partir de dicha fecha otros iluminados lo sustituyeron por otro “más adecuado a los tiempos”.



En 1995 el Vaticano hizo pública una lista de películas a las que reconoce un valor estético o religioso.
“Nazarín”, dirigida en 1959 por Luis Buñuel.
“La ley del silencio” ( On the Waterfront), dirigida en 1954 por Elian Kazan.
“Metrópolis” (“Metropolis”) , dirigida en 1927 por Fritz Lang.
“Ciudadano Kane” (“Citizen Hane”) dirigida en 1941 por Orson Welles
“La Strada”, dirigida en el año 1954 por Federico Fellini.
A la vista de la lista, uno entiende perfectamente porqué están algunas; pero jamás hubiera sospechado del interés vaticano por otras. ¿ Otro de sus misterios inescrutables ?.