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FRANZ

ATILA : Ni zote ni azote

ATILA : Ni zote ni azote

 

Nos enseñaron que  Atila, rey de los hunos en desde el año 434 hasta su muerte en el 453, era un bárbaro tan bárbaro y cruel , que cuenta la leyenda que “la hierba que su caballo pisaba no volvía crecer”. Otra patraña más.

 

Resulta que Atila era un hombre austero y refinado, al que le gustaba la poesía, y que imponía el silencio para que su bardo recitase poemas. Y no solo eso: sabía hablar y escribir perfectamente en latín. Y el griego, si no es seguro que pudiera escribirlo, sí se sabe que lo hablaba.

 

En el siglo V aparte de monjes, algunos patricios y escribas romanos ¡¿Quién sabía leer y escribir ni siquiera en su propio idioma?!...Ni en el V, ni en el VI, ni en el VII, ni en el VIII ni……Así, y en aquellos tiempos, no era Atila precisamente un ignorante.

 

Sin embargo la razón de su cultura, es sencillísima: Atila estuvo en Roma y en Rávena “educándose”, desde los trece hasta los diecisiete años de edad. Y durante este tiempo viajó también a Constantinopla. Su tío Rugila, rey huno que estaba en muy buenas relaciones con el Imperio romano, le envió allí en calidad de “rehén amistoso”. Este concepto especial consistía en que, para dar fuerza a un trato entre dos reinos o dos potencias, se intercambian dichos “rehenes amistosos”. Éstos eran tratados a cuerpo de rey porque, efectivamente, no eran nunca “unos cualquiera” sino jóvenes nobles o de prestigio suficiente como para que el anfitrión no se sintiese menospreciado. Concretamente, Atila era hijo de Mundzuk , hermano del rey de los hunos Rugila.

 

Roma, además de contentar al máximo a sus “rehenes amistosos” procuraba integrarlos a su cultura y civilización. Sabía que, cuando ellos regresasen a sus patrias, serían reyes o cabecillas, y le interesaba que influyese en la romanización de esos pueblos. La lógica indicaba a los romanos que, cualquier día, en cualquier tiempo, esas zonas alcanzarían la “Pax Romana” (es decir: su inclusión en el imperio), y una de sus principales tareas que conllevaba era imponer la latinización ¿Qué mejor que haber ya educado en ella a sus jefes?

 

Ello no impide cuando es preciso luchar, lo hace. La leyenda negra cristiana contaba que Atila era hijo de una bruja y un demonio del infierno, y que su aparición en la Tierra no era más que el ”azote de Dios” hacia los hombres pecadores. Atila, que es ateo, se convierte en la herramienta de un dios furioso para dar escarmiento a tanta alma pecadora que moraba por el tambaleante Imperio Romano. Estas historias no desagradan a Atila , más bien al contrario, por la gran ayuda propagandística que le daba en cualquier acción militar y el temor que inspira en el mundo cristiano. Los romanos hasta llegaron a acuñar monedas representativas de los hunos en las que se podía ver serpientes aladas con cabezas humanas 

 

Para ser acorde con su leyenda, sus hordas se lanzarán al ataque como siempre lo habían hecho: aullando (más que gritando) y salvajemente vestidos con burdas pieles. Y matando a los enemigos para dar ejemplo. La leyenda de Atila era una, la realidad muy distinta : ni zote ni azote

 

Referencia “ Mentiras históricas comúnmente creídas”—José Luis Vila San Juan

 

KIMBA alias EL REY LEÓN

KIMBA alias EL REY LEÓN


Hace un tiempo escribí un artículo sobre la vida y milagros de Walt Disney y sus productos. Pues bien, en la línea del anterior, ahí va otra  fechoría de los chicos de tío Walt, esta vez cometida sobre la obra del japonés Osama Tezuka.

Para quien no lo sepa, Osamu Tezuka (Japón, 1928-1989) es el autor más importante e influyente de toda la historia del cómic en Japón, y uno de los más importantes de toda la historia del cómic mundial. Tezuka es responsable de la concepción que tenemos hoy en día del manga, tanto gráfica, como narrativa y comercialmente. Como muetra de su importancia, baste decir que en Japón se le llama también "Manga no Kamisama" (litaralmente "Dios del manga"). En 1994 se inauguró en su ciudad natal el Museo Tezuka, dedicado a su obra y figura.  Una de las creaciones de  Osama Tezuka  en la década  de los 50, es Jungle Taitei ("El emperador de la jungla", también conocida como "Kimba, el León Blanco"), manga posteriormente adaptado como anime para su pase como serie de televisión. ¿Y qué tiene de particular Kimba, os preguntaréis?; pues ni más ni menos que el más que sospechoso parecido que tienen los personajes/ escenas de  “El Rey León” de la factoría Disney, con los de "Kimba, el León Blanco” de Osamu Tezuka..

Todos sabemos que las historias más clásicas de Disney han sido  siempre adaptaciones , más o menos fieles, de otras historia ya existentes (Blancanieves, La Bella Durmiente, La Cenicienta, ….), y el Rey León no fue una excepción. Esta vez, según la factoría Disney la historia de “El Rey León” está basada en la tragedia “Hamlet” de William Shakespeare  .

Y aquí acabaría la cosa de no existir una acusación de plagio que la Asociación Tezuka , entendía existía  entre los personajes principales y secundarios y escenas de “El Rey León” y "Kimba, el León Blanco” . Acusación que la inmaculada y muy dada a la demanda,  factoría Disney, resolvió en un acuerdo extrajudicial: Ya sabéis, pagando San Pedro canta, es este caso  en japonés. 

Las historias contadas en "Kimba, el León Blanco” y “El Rey León” son ciertamente distintas, pero sobre el “parecido” de  personajes y escenas, dejo a vuestra elección las conclusiones, tras comparar las imágenes que siguen:  “Kimba, el León Blanco” de Osamu Tezuka , de 1965, y “El Rey León” de Walt Disney Pictures de 1994.

Y hay más, muchas más imágenes, y texto (inglés) de este feo asunto, en
http://www.kimbawlion.com/rant2.htm  y http://members.jcom.home.ne.jp/y-asada/leo2.html.
 
 
   
 
 
   
 
 
   
 
     
     
 
   
 
 
   
 
 
   
 
 
   


Referencias: “Wikipedia” /
http://www.kimbawlion.com/rant2.htm / http://members.jcom.home.ne.jp/y-asada/leo2.html.

MUERTE EN VENECIA

MUERTE EN VENECIA

La triste historia de "Tadzio"

 

  

 

 

 

Su inquietante rostro está surcado por las arrugas y su cabello, antes dorado, lleno de canas. Los ojos, que fueron de un llamativo y hermoso verde, parecen cansados, y la piel de sus pómulos salientes se nota algo tirante.

Sin embargo, hay en el rostro de Bjorn Andresen una enigmática familiaridad que impresiona a todo aquel que lo conoce. A punto de cumplir 50 años, éste es el hombre que hace tres décadas , cuando tenía 15 años, se consideraba el chico más guapo del mundo. Su extraordinaria belleza fue inmortalizada por el mítico Luchino Visconti en Muerte en Venecia, una película de culto estrenada en 1971, protagonizada por Dirk Bogarde en el papel de un compositor de visita en Venecia obsesionado con un adolescente, pasión que acaba destruyéndole. Sin embargo, en la vida real fue Andresen quien acabó destruido, pues descubrió que su interpretación de Tadzio, el muchacho seductor de la película, sólo le trajo decepciones profesionales y problemas.

 

En Muerte en Venecia estaba muy presente la homosexualidad, tanto en el argumento como en el equipo de producción. Además, Bogarde era un conocido homosexual, lo que añadió prestigio al filme entre la comunidad gay.

Tan predominante era el carácter erótico de la producción, que más tarde Andresen se sintió confundido con respecto a sus propios deseos y, aunque no revela los pormenores, confiesa que tuvo experiencias homosexuales después de la película. “Que me hayan calificado como el chico más guapo del mundo”, dice ahora, “me ha perseguido toda la vida. Nadie te toma en serio. Ahora casi tengo 50 años, pero todo el mundo quiere ver en mí al chico más guapo, cuando en realidad soy el chico más viejo del mundo”.

En principio estoy en contra de las relaciones amorosas entre adultos y adolescentes. Me inquietan emocional e intelectualmente, porque he tenido oportunidad de ver de qué se trata este tipo de amor. Apenas tenía 15 años cuando se hizo la película, pero Visconti y los miembros de su equipo me llevaron a un club gay de Cannes el día del estreno”.

Perseguido por el pasado, sigue recordando aquellas amargas experiencias: “Sentí que me trataban con desconsideración. Los camareros me hicieron sentir incómodo. Me miraban con descaro, como si fuera un plato apetecible. Sabía que no podía reaccionar, habría sido un suicidio social. Fue el primero de muchos encuentros de este tipo. La gente no comprende el efecto que esto puede tener en un chico. En una ocasión me preguntaron si habría aceptado el papel de Tadzio de haber sabido cómo iba a afectar a mi vida. Dije no casi sin pensar. Reconozco que conocí a personas interesantes pero, considerándolo todo, mejor habría sido que me hubiesen dejado en paz. La película ha tenido una gran influencia en mí. No creo que haya merecido la pena. Fue como una montaña rusa y, definitivamente, no estaba preparado para ello”.

Andresen admite que atravesó un breve periodo de confusión sexual a los 20 años, aunque posteriormente se casó y tuvo hijos: “Tuve una experiencia homosexual en los años 70. La gente estaba descubriendo entonces el mundo gay y los espectáculos de homosexuales se hicieron muy populares en Suecia. Parecía muy moderno, algo que estaba de moda. Creo que hay que probar de todo. Lo hice más o menos para poder decir que había probado, pero en realidad no es plato de mi gusto. Fue una cosa sin importancia”. En su voz se nota todavía resentimiento por la reacción que suscitó su papel de Tadzio, y está claro que le molestó que el equipo de la película, mayoritariamente gay, le viera como una fantasía sexual.

En realidad, Esa imagen profesional no era en absoluto para lo que se había preparado. Estudió en el selecto Conservatorio de Música de Estocolmo. Cuando obtuvo el papel de Tadzio, a la edad de 15 años, su gran sueño era ser pianista en lugar de actor. El renombrado director Luchino Visconti lo había descubierto el año anterior al verlo actuar en su primera película, Una historia de amor sueca. Andresen conoció a Dirk Bogarde en la conferencia de prensa celebrada en Roma para anunciar el rodaje de la película, y recuerda con cariño al actor. “Siempre fue muy educado conmigo. Era muy amable, muy británico.

Fue el primer extranjero que se mostró interesado en pronunciar bien mi nombre y lo consiguió. Me parecía encantador. Siempre se comportó de forma correcta. Recuerdo que me alojé en el hotel Connaught con él antes de acudir al estreno en Londres y conocer a la reina. Yo estaba muy nervioso. Dirk vino a mi habitación y me enseñó cómo hacer la reverencia. Lo invitaban con frecuencia al palacio real, por lo que tengo entendido. Nos pusimos en fila y al llegar hasta mí, la reina me preguntó: ‘Bueno, Bjorn, ¿qué le ha parecido lo más interesante de Londres?’. Respondí: ‘El museo de cera de madame Tussaud’, y la reina se rió”.

Sin embargo, a pesar de ser uno de los rostros más reconocibles del mundo, le resultó difícil obtener otro papel. En lugar de perseguir sus sueños, se dejó convencer por quienes le propusieron viajar a Japón para iniciar una carrera como cantante pop, que al final fue un fracaso. “En realidad, no quería hacerlo”, confiesa. “El festival de cine de Cannes me había dado un susto de muerte. Fue entonces cuando descubrí lo que era la fama. Pero mi abuela y mis amigos me dieron la lata para que aceptara, porque era dinero fácil y tenía oportunidad de viajar. Me gustó mucho Japón, pero no lo que hacía. Interpreté dos temas en japonés y también hice un anuncio para la marca de chocolates Excel. Me sentí rastrero, fatal. La verdad es que nunca había querido ser una estrella pop, pero me asediaban las multitudes allá donde iba. Era como la primera vez que los Beatles fueron a Estados Unidos. Habían fomentado una especie de histeria colectiva en torno a mí. Todo era muy extraño y artificial”. De vuelta a Estocolmo, las cosas no mejoraron mucho. “Puedo resumir mi carrera con una palabra”, dice,“caos. Lo peor de todo es que nadie prestaba atención a mis ambiciones, a mis verdaderos sueños. Sólo veían en mí al chico más guapo del mundo”.

Harto de no poder labrarse un porvenir, decidió enseñar música, pero volvió a sentirse atraído por el cine cuando le ofrecieron el papel de un pianista en una película escandinava. Tenía 22 años. “Buscaban a una persona que tocara bien el piano. Alguien propuso que lo hiciera yo y conseguí el trabajo. Pensé que podría demostrar que en realidad sé tocar el piano, pero nadie lo reconoció. En cambio, la película levantó gran expectación en Suecia, donde entonces no era tan conocido. Recuerdo que en una fiesta organizado por unos amigos toqué una pieza de Liszt, el Concierto para piano número 1. La gente aplaudió al final, pero en realidad no fue nada del otro mundo. Aunque luego se me acercó una chica. Me miró a los ojos y me dijo: ‘Caramba, realmente eres capaz de hacer algo’”.

Huyendo del histerismo, se trasladó a Copenhague con una joven, pero la relación fracasó. Al año siguiente regresó a Suecia y volvió a trabajar como profesor de música. Su sueño de hacerse actor había desaparecido casi por completo. Aceptó un par de papeles secundarios en proyectos de bajo presupuesto para obtener ingresos adicionales. En esta época conoció a Susanna, con quien más tarde contraería matrimonio. “Se me acercó en la fiesta del estreno de una de las películas. Era tan hermosa que me dejó sin aliento”.

Feliz tras el nacimiento de su hija Robine, en 1984, Andresen decidió matricularse en una escuela de teatro. Pese a obtener un par de papeles secundarios en varias películas, al terminar sus estudios en 1988 todo se vino abajo. Su hijo Elvin, que fue bautizado el día que se casó con Susanna, en las Navidades de 1986, falleció de muerte súbita y su matrimonio se deshizo. “Fue la peor época de mi vida”, afirma. “Todo se convirtió en una pesadilla”. Incapaz de desprenderse de su fama de icono gay, que arrastraba desde su papel en Muerte en Venecia, y afectado por la muerte de su hijo, por fin decidió buscar ayuda. Junto a un terapeuta se enfrentó a su pasado, tanto profesional como personal.

Su madre, Barbro, se había suicidado cuando él tenía apenas 10 años, y a los 13 había descubierto que en realidad vivía con su padrastro. “Siempre me sentí muy extraño, como si no encajara en ninguna parte. Ahora sé por qué. Mi terapeuta me enseñó en qué consiste ser un niño. Cannes no era el ambiente apropiado. Convertirme en un objeto de esa manera no me hizo sentirme cómodo. Tenía mucha vergüenza. Me veían como un pedazo de carne y yo me sentía como un animal exótico en una jaula. Incluso hoy en día no sé cómo seducir a una mujer. Cuando sólo tienes que chasquear los dedos, significa que te has saltado el aprendizaje de muchas habilidades sociales”.

Mala suerte. Tras abandonar los ambientes cinematográficos, se centró en el teatro y compuso música para obras dramáticas. Llegó a dirigir una pieza de Strindberg, Jugar con fuego, pero una vez más no le duró mucho la suerte. Comenzó a beber y estuvo un par de años desempleado. Sólo con la ayuda de una amiga actriz, Jessica Robacken, consiguió volver a trabajar, y lo hizo en una obra de Tennessee Williams. “Por primera vez sentí que actuar era divertido”, dice. “Desde entonces me he ido reconciliando con la profesión. Mi carrera comenzó en la cumbre y luego he ido hacia abajo. Pero ahora que no puedo apoyarme en la fama me siento más feliz. Las mujeres mayores todavía me reconocen, pero he hecho grandes esfuerzos para alcanzar el anonimato”.

Por lo general, las mujeres son las que se quejan cuando su belleza comienza a desaparecer debido a los estragos de la edad, pero he aquí a un hombre que se enfrenta al mismo proceso, y que se alegra de ello. Su vida personal también está mejorando. Ahora vive con Eva Berntsdotter, a quien describe como su esposa “por derecho consuetudinario”. Residen con las dos hijas de ella en un piso de Estocolmo, donde su piano ocupa un lugar de honor, debajo de un cuadro de Beethoven. Ahora, sueña con la música, no con triunfar en el cine. Su ambición es dirigir una gran banda de música, pero de momento actúa como teclista de los Sven Erics, conjunto de cinco miembros que interpreta números de baile.

Sin embargo, y a pesar de que el actor ha alcanzado la paz interior algo tarde, el actor aún tiene un fantasma que enterrar: nunca ha conocido a su verdadero padre, y desea hacerlo. “Algo me lo ha impedido. Me gustaría verlo durante cinco minutos para observar sus ojos. Quiero oír su voz, ver cómo son sus manos y descubrir algo de su vida”.

Resulta irónico que, después de más de 30 años, Bjorn Andresen nunca haya conocido al hombre de quien heredó la belleza que lo convirtió en el chico más guapo del mundo.

 

Referencia: “Magazine El Mundo” Una vida marcada por la “Muerte en Venecia” Claudia Joseph

 

VAMPIROS DE AGUA DULCE

VAMPIROS DE AGUA DULCE

Resulta que por los ríos amazónicos, nada feliz y contento el candirú, un pececito de 6 a 22 cm. de longitud, casi transparente dentro del agua y que nada a gran velocidad, lo cual lo hace prácticamente indetectable cuando uno se encuentra dentro del río.

 

Normalmente el candirú se alimenta de la sangre de otros peces, y su modo de ataque consiste en entrar por sus agallas y una vez allí fijarse con sus ganchos, produciendo una herida con sus poderosas mandíbulas y succionando la sangre de la víctima parasitando desde el mismo interior del cuerpo del animal que le "hospeda"(De ahí le viene el sobrenombre de "Pez Vampiro").

 

Pero resulta que el pececito no le hace ascos ni al hombre ni a otros animales que se adentren alegremente en los ríos, y como se siente especialmente atraído por el olor de la orina y la  menstruación femenina, si no se toman las medidas oportunas se cuela por los agujeros del cuerpo, normalmente por el conducto uretral (ya sea por la vagina o el pene), aunque si hay que meterse por el ano también se mete por ahí . Se pregunta uno cómo consigue entrar el pececito por tan estrechos conductos, pero al parecer entrar entra).

 

Una vez se adentra en el cuerpo de la víctima, es imposible de extraer sin el uso de la cirugía, y es que en su cuerpo existen unos ganchos que actúan a modo de garfios con los que se fija a la paredes de la uretra, y si alguien trata de arrancarlo, estos garfios le desgarrarán por dentro pudiendo causarle la muerte

 

Los indígenas suelen advertir a los exploradores de los riesgos de tomar un baño desnudo en las aguas habitadas por el candirú. En zonas selváticas donde la disponibilidad de mesas de operaciones y cirugía es tan limitada existen dos formas de acabar con los problemas que causa el candirú. El modo más radical consiste en tener que amputar el pene del afectado antes de que el candirú le cause una hemorragia interna tan grande que le pudiera causar la muerte, el otro sistema aunque menos traumático no está verificado y se basa en la acción que según los indígenas produce usar el jugo de una planta selvática, que no sólo acaba con el intruso sino que es capaz de disolverlo por completo.

 

Si algún lector se atreve a introducirse en ríos en los que el candirú campa por sus respetos, debería protegerse mediante condón y tapón en el culo/vagina , como hacen los investigadores de la zona.

 

Referencia: http://es.wikipedia.org / http://tododenada.wordpress.com

MINICINE EXÓTICO PARA EL FIN DE SEMANA ( 4 )

HOY : EL SUPERMAN INDIO Y LA MUJER ARAÑA
 
 
 

PATATAS PATRIÓTICAS

PATATAS PATRIÓTICAS

En el campo del consumo mundial de alimentos, las patatas sólo ceden el primer lugar al arroz, y en su forma de patatas finamente cortadas, fritas y saladas, constituyen uno de los aperitivos predilectos en casi todo el mundo. Las patatas fritas, en su variante “chips”, se originaron en Nueva Inglaterra como una alternativa a la patata frita al estilo francés, y ello no fue resultado de un repentino chispazo de la inventiva culinaria, sino del arrebato de un chef que se sintió picado en su amor propio.

En el verano de 1853, el amerindio George Crum trabajaba como chef en un elegante centro turístico de Saratoga Springs, Nueva York. En el menú del restaurante Moon Lake Lodge's figuraban patatas fritas al estilo francés, preparadas por el propio Crum de acuerdo con las normas francesas que preconizaban cortadas con cierto grosor y que tanto alabó en el siglo XVIII el segundo Presidente de los EEUU, Thomas Jefferson, cuando era el embajador de los Estados Unidos en Francia. Él fue quien popularizó la receta en América al ofrecerlas a sus invitados en su mansión Monticello en Edge Hill, Virginia, y quien hizo de ella un acompañamiento popular e importante en las cenas.
 
En el Moon Lake Lodge, un huésped consideró que las patatas fritas de Crum eran demasiado gruesas para su gusto y las rechazó. Crum cortó entonces y frió otra remesa de patatas más finas, pero tampoco éstas merecieron la aprobación del cliente, en vista de lo cual, Crum, ya exasperado, decidió freír unas patatas demasiado finas y crujientes como para que pudiera pincharlas el tenedor.
 
El resultado fue sorprendente. El cliente se quedó pasmado ante aquellas patatas tostadas y delgadas como el papel, y otros comensales exigieron a Crum las mismas patatas, que a partir de entonces empezaron a figurar en el menú con el nombre de “Saratoga Chips”, una especialidad de la casa. Poco después, se comenzó a venderlas empaquetadas, primero con carácter local y después a lo largo y lo ancho de Nueva Inglaterra. Con el tiempo, Crum inauguró su propio restaurante, con la especialidad de las patatas chips. En aquel entonces, las patatas exigían la tediosa labor de peladas y cortadas a mano, y el invento de la mondadora mecánica, en el año 1920, permitió que las patatas chips pasaran de ser una modesta especialidad a convertirse en un alimento tipo snack que alcanzó ventas astronómicas.
 
Es curioso comprobar que hoy en día se consumen más patatas chips (y también más patatas fritas a la francesa), en comparación con la época colonial americana, cuando los habitantes de Nueva Inglaterra utilizaban mayormente las patatas como forraje para los cerdos y creían que el consumo de estos tubérculos acortaba la vida de las personas, pero no porque las patatas se frieran en grasa y se condimentaran con sal, hoy en día los grandes culpables de las afecciones cardíacas y de la hipertensión, sino porque se suponía que contenían un afrodisíaco que llevaba a toda clase de peligrosos excesos. Desgraciadamente par el ser humano, las patatas no contienen ningún afrodisíaco.
 
Como otra curiosidad, señalar la ocurrencia, no podían ser otros, en los EEUU, como protesta por la negativa de Francia de participar en la guerra (masacre) de Irak, del cambiar el tradicional nombre “patatas francesas”, con el que se conocen en los EEUU las patatas fritas, por el de “patatas patrióticas”.
 
Referencia: “Las cosas nuestras de cada día” – Charles Panati 

CREMA DE CARACOL ESTRESADO

CREMA DE CARACOL ESTRESADO

Hoy nos vamos a ocupar del caracol, uno de los últimos animalitos utilizados para cuidar de que el inevitable paso del tiempo se  manifieste lo menos posible en nuestra piel., porque del caracol se obtiene una sustancia que al parecer es efectiva para algunas cosas , y como suele ocurrir, absolutamente ineficaz para otras, a pesar de que la publicidad diga todo lo contrario.
 
La mentira más efectiva es, a menudo, aquella que contiene una porción de verdad. Esto es lo que parece ocurrir en muchos casos con la publicidad de preparados de una secreción, mal llamada baba, de caracol, a los que en televisión, Internet y otros soportes se les atribuyen a menudo propiedades curativas, cuando en realidad se trata sólo de productos cosméticos indicados para combatir las arrugas y el envejecimiento de la piel por la edad y la acción del sol.
 
Lo cierto es que, como casi todo, el descubrimiento de las propiedades del caracol Cryptomphalus Aspersa fue por casualidad. En 1965 el doctor Abad Iglesias, oncólogo del hospital Gregorio Marañón de Madrid, al someterlo a las radiaciones de rayos X y gamma descubrió que no sólo retraía las antenas, sino que segregaba una sustancia especial , llamada “cryptosina”, completamente distinta a la que utilizaba para desplazarse. Y no sólo eso, al mantener las radiaciones sobre el caracol se producían pequeñas lesiones en la piel que el animalito curaba con una increíble rapidez. Y ahí empezó todo.
 
Pero el asunto no consiste simplemente en babearse la cara haciendo circular por ella a un puñado de caracoles, ni restregarlos sin más por la cara, si no que hay que conocer las propiedades saludables reales del caracol y en qué productos podemos encontrarlas.
 
Para empezar, hay que diferenciar entre la baba y la secreción del caracol. La baba, es el fluido que utiliza el caracol para desplazarse y que carece de cualquier propiedad saludable para nuestro organismo; mientras que la secreción de caracol es la sustancia que, parece ser, puede ayudar a retardar el envejecimiento cutáneo y reparar nuestra piel, entre otras propiedades. Este animal produce esta secreción únicamente como mecanismo de defensa frente a distintas agresiones medioambientales.

Por eso no todas las cremas a base de caracol son iguales. Para que posean las propiedades regeneradoras y antioxidantes que se les atribuyen, deben ser elaboradas con la secreción obtenida del caracol ante determinados estímulos externos: radiaciones o estrés mecánico, y no con la baba que el caracol desprende en su desplazamiento. Y lo más importante, debe estar avalada por un estudio científico riguroso que respalde las propiedades que ofrece.

Tampoco sirve cualquier caracol, deber ser de la especie Crymptophalus Aspersa , caracol de la familia Helicidae que produce una secreción rica en proteínas de alto y bajo peso molecular, ácido hialurónico y antioxidantes. Su secreción se extrae mediante un cuidadoso proceso que permite obtener un fluido puro, libre de contaminantes, biológicamente activo y que permite preservar la vida del animal.
 
Según un estudio realizado en 2004 a instancias del laboratorio por un equipo de expertos del Hospital del Mar, la Universidad de Málaga y la Escuela Médica de Harvard, la aplicación de esta secreción reduce en un 26% las arrugas finas y en un 45,5% las gruesas, en mujeres de mediana edad , así como una significativa disminución del aspecto fotoenvejecido y de la sequedad y aspereza de la piel. Además, muestra una mejora en los parámetros de alisamiento, firmeza, flexibilidad, hidratación y tersura pero no sirve en absoluto como dice mucha publicidad engañosa para combatir infecciones de la piel, acné, psoriasis, manchas en la piel o quemaduras.

Para tranquilidad de los amantes de los animalitos, la empresas que elaboran el producto , aseguran que la “cryptosina” se consigue sometiendo al caracol a estrés físico por un mecanismo patentado de rotación que “no hace daño” al gasterópodo. Hacen falta 10 caracoles para cuatro mililitros de preparado, y el precio de dos botecitos de 120 gramos ronda los 79 euros.

Y a continuación, unos minutos de publicidad caracolera, como comprobaréis, plagada de mentiras.

 

 

 
 


  
Referencias: “Público” Los beneficios de un caracol estresado-Antonio González /http: www.elcuerpo.es

EL MAL DE OJO

EL MAL DE OJO

Si tienes síntomas como:

Falta de vitalidad.

Decaimiento general.

Ojos tristes y llorosos,

Apatía, desgana, desanimo, tristeza...,

En algunos casos, fiebre inexplicable.

Síntomas que se pueden confundir fácilmente con la depresión (solo que no se cura con medicamentos).

Bostezar durante todo el día.

Estar de mal humor.

No tener ganas de hacer nada.

Sufrir ciertas molestias físicas (principalmente, dolor de cabeza o falta de apetito).

No poder pensar claramente.

Tratar mal a los demás.

No poder resolver los problemas inmediatos.

Sentir disgusto por todo aquello que siempre nos resultó grato.

Falta de apetito, llorar sin motivo, gritar, estar molestos e inquietos.

y sois creyentes de supersticiones populares, debéis saber que podría ocurrir que fuérais víctimas del mal de ojoinfluencia negativa que ejerce una persona perversa o envidiosa sobre vosotros, provocando por medio de la mirada,  desgracias, enfermedades e incluso la muerte.

Lo primero que habría que hacer en caso de sospecha fundada, es detectar si efectivamente estáis afectados del mal de ojo. Para ello hay varios métodos:

1. Quemar sal gorda

 

Se  prepara una pequeña vasija, cazuelita de barro o metal, en la cual se echa alcohol y se prende fuego. Según va ardiendo, la persona que supuestamente tiene mal de ojo irá cogiendo sal gorda y, pasándola por sus manos, la irá echando al fuego. Si los chasquidos de la sal gorda al irse quemando son muy fuertes, esto indica que la persona tiene mal de ojo, por el contrario, si los chasquidos son débiles, significa que la persona no tiene mal de ojo.

 

Este sistema es poco fiable ya que  a no ser que el crepitar sea muy fuerte puede dar lugar a confusión.

 

3. La sal que trepa.

 

Se coge un plato, a poder ser de cobre, en el cual se echa vinagre y unos puñados de sal gorda. Dicho plato se pone debajo de la cama de la persona que queremos saber si tiene mal de ojo; si al cabo de tres días la sal ha trepado por los bordes del plato, esto significa que la persona tiene mal de ojo.

 

4. El mechón de pelo.

 

Se necesita un vaso con agua limpia y un cacharrito con aceite de oliva. Se corta un mechón de pelo de la persona a diagnosticar y se mojará en el aceite de oliva, echando tres gotas de aceite en el vaso de agua, rezando tres padres nuestros en cada gota. Hecho lo anterior hay tres posibilidades: que el aceite se hunda, lo cual implica la existencia del mal de ojo; que el aceite flote disperso, lo cual implica que hay mal de ojo o que el aceite flote agrupado, formando una masa compacta, lo cual nos da a entender que no hay mal de ojo.

 

5. El dedo en el aceite.

 

La persona debe decir: “Pido ayuda para conocer si estoy cogida por el Mal de ojo o no”. Después moja  el dedo corazón en aceite de oliva y lo pone encima del cuenco con agua sin tocar esta ni moverla, dejando que caiga el aceite sobre el agua del cuenco. Con 3 gotas es suficiente.

Si lo que queda flotando en el agua es una o varias gotas de aceite limpias, sin círculos concéntricos y separadas, significa que no haya aojamiento. Si se convierten en círculos concéntricos o las gotas se extienden, entonces la persona si esta afectada por el mal de ojo.

Si sale que sí, que efectivamente padecéis mal de ojo, podéis evitarlo al igual que numerosas numerosas culturas a lo largo de muchos siglos, recurriendo al uso de amuletos protectores con la finalidad de desviar o hacer bajar la vista del malvado para que no pueda penetrarnos con su mirada ni causarnos daño alguno haciéndonos víctimas de su maldad. Evitando el contacto ocular directo se previene el ataque de la persona que quiere trasmitir algún tipo de infortunio.

Hay dos manera de desviar la mirada del perverso; una es desafiándole con algo que le desagrade o le provoque miedo o distrayéndole con algún objeto. Y son estos dos aspectos los que prevalecen a la hora de confeccionar los amuletos contra el "mal de ojo". Aunque existen multitud de remedios y amuletos que protegen del "mal de ojo", se consideraba que el amuleto ideal es aquel que representaba un ojo, excelente rival que ha sido muy popular desde tiempos prehistóricos en muchas culturas. El ojo que mira se ha utilizado en joyas, en el interior y exterior de edificios y todavía hoy se encuentra y se emplea como amuleto en todos los rincones del mundo.Un ejemplo es el Ojo de Horus , considerado el amuleto perfecto contra el mal de ojo que posee la cualidad de hacer bajar la vista del perverso.
 


Según nos cuenta la mitología del antiguo Egipto, Horus (en la imagen), hijo de Isis y Osiris, era el dios del cielo, la luz y la bondad. Su ojo derecho representaba al sol y su ojo izquierdo a la luna. Cuando los abría nacía la luz y cuando los cerraba aparecía la oscuridad. Estos dos ojos gemelos llamados Udjat , símbolos del sol y de la luna eran capaces de observar todo el mal que existía en el mundo. Su fama se extendió desde Egipto hasta Grecia y Roma y otras culturas de la cuenca mediterránea. En Egipto, además de utilizarse como protectores corporales con amplios poderes, era frecuente colocarlos en las puertas de las tumbas, en los ataúdes y en los sarcófagos protegiendo a los cuerpos momificados contra el mal y garantizando el paso a la otra vida libres de problemas.

El Ojo de Horus como amuleto tiene siempre la misma forma. Es un ojo con una ceja y un párpado superior muy marcados, la pupila es grande y redonda y bajo el párpado inferior hay dos trazos que caen hacia abajo, uno de ellos corto y perpendicular y el otro diagonal más largo y que acaba en un rizo cerrado. Se supone que estas dos marcas en el párpado inferior corresponden a las manchas oscuras que tiene el halcón en un lado de la cabeza. Por algo a Horus, aunque se le ha representado de muchas formas diferentes, la mayoría de las veces se le personifica como un halcón o como un hombre con cabeza de halcón.

El Ojo de Horus es uno de los amuletos sagrados más importantes del antiguo Egipto que todavía hoy conserva una alta popularidad y acogida. Se le otorgan propiedades protectoras contra el robo, la ignorancia, la pobreza y los problemas de salud, ayuda a conseguir bienestar general y por supuesto es uno de los amuletos más potentes contra el mal de ojo que hace bajar la vista del malvado anulando sus influencias negativas.

 
Referencia: "Guardianes del cuerpo"- Desmond Morris