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FRANZ

El Comics Code Authority (I)

El Comics Code Authority (I)

El cómic, desde su origen, ha representado multitud de historias. Desde los más inocentes cuentos hasta thrillers y cómics con cierto grado de erotismo, todo tipo de historias desde todo tipo de enfoques y para todo tipo de público. Pero eso cambió en los EEUU, cuando una  parte de la nación que estaba en plena caza de brujas, vio la necesidad de preservar la educación y la moral americana.

 

Uno de los primeros responsables fue el Dr. Fredric Wertham, un psiquiatra especializado en analizar y atacar el posible efecto de los medios de comunicación en el desarrollo de la infancia. En 1954 publicó su obra más polémica: La Seducción del Inocente, en la que analizaba el efecto del comic bok en los jóvenes.

 

En ese libro Wertham citaba representaciones patentes o disimuladas de actos de violencia, sexualidad, uso de drogas y otras “prácticas adultas” en los cómics de crímenes, término que Wertham generalizaba englobando en él tanto los cómics de crímenes como los de superhéroes y de terror, y exponía ejemplos, sin documentación suficientemente rigurosa,de cómo la lectura de este material animaba a los niños a desarrollar un comportamiento similar.

 

Tocó temas como la subliminalidad del cómic, que representaba desnudos femeninos camuflados en árboles, o la homosexualidad de varios héroes, los más famosos, Batman y Robin y afirmaba la tesis de que Wonder Woman, al ser fuerte e independiente, era lesbiana. Denunciaba el hecho de que en muchos de estos magazines apareciera publicidad de rifles de aire comprimido y navajas multiusos.

 

Este libro caló hondo en la opinión pública, llegando a manos del Subcomité de Delincuencia Juvenil del Senado de los EEUU, que realizó una investigación , que concluía diciendo que aunque los cómics no constituían causa de la criminalidad juvenil, recomendaba que la industria del cómic redujera el tono de su contenido.

 

Ante esta petición del senado los propios editores de cómic, reunidos bajo la Asociación de Revistas de Cómics de los Estados Unidos (Comics Magazine Association of America, o CMAA), el 26 de octubre de 1954,crearon el Comics Code Autority (CCA) conocido usualmente como Comics Code, versió aún más restrictiva que el de la propia Asociación del año 1948, extraído a su vez del Código de Producción de Hollywood del año 1930.

 

La autorregulación realizada por la CMMA, incluía la prohibición en los cómics, de material erótico, excesiva violencia, Drácula, Hombres Lobo y otros monstruos, además de la aparición de las palabras horror, terror y crimen en el título.

 

Así pues, se trataba de una autorregulación y por tanto el Comics Code tenía carácter voluntario. Ideal de no ser por el hecho de que las principales empresas de distribución se negaban, en muchos casos, a distribuir cómics sin el sello de aprobación.

 

Una política semejante tenían los vendedores de cómics, que solo realizaban pedidos de aquellos cómics que tuvieran el sello, ya que de lo contario podrían tener problemas, no legales, si no más bien a causa de la perturbación que su lectura podrían producir en los lectores menores de edad.

 

 

 (Continuará…)

 

 

Referencia: “Wikipedia”/ http:// www.zonafandom.com

Las monjitas y la cerveza

Las monjitas y la cerveza

El siguiente artículo va a ser pero que muy agradecido por los bebedores de  cerveza.


Se trata de un curioso estudio sobre la beneficiosa acción del lúpulo de la cerveza sobre la salud humana, realizado por la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca) y de la Universidad de Valencia , patrocinado por el  Centro de Información Cerveza y Salud.


Lo divertido del asunto es que como cobayas para  el estudio, han sido utilizados los inmaculados cuerpos de cincuenta  monjitas de clausura, asegurando sor Almerinda Álvarez al diario El País: " Nosotras nos prestamos a hacer ese bien a la humanidad ".


Además, el experimento hasta tuvo sin quererlo su toque místico, al combinar tres ingredientes morales: el pecado (aquí representado por el alcohol), la virtud (la vocación religiosa) y la frugalidad y la templanza (la clausura). Lo primero que llama la atención, claro, es que el estudio ha sido patrocinado por el Centro de Información Cerveza y Salud, es decir, por una corporación dedicada exclusivamente a divulgar las excelencias de esta rica bebida y que, supongo, eludiría la exposición de resultados adversos.

El experimento se inició hace cuatro años, y se realizó sobre 50 monjas de los conventos cistercienses San Miguel de Dueñas, Santa María de Carrizo y Santa María La Real de León, introduciendo 500 milígramos de cerveza sin alcohol como suplemento en la dieta de las monjas de clausura, un grupo «con una dieta homogénea y un estilo de vida ordenado», explicó la doctora Victoria Valls, una de las autoras de la investigación. Sin embargo, con posterioridad, el estudio también se ha desarrollado con cerveza con alcohol y ha demostrado que los beneficios antioxidantes son los mismos en la bebida con o sin alcohol, ya que su aporte saludable reside en el lúpulo, un ingrediente fundamental en las dos, y no en el alcohol.


Tras su medio litro de cerveza sin alcohol durante 45 días, las 50 monjitas estuvieron seis meses sin probar la bebida, tras lo cual tomaron 400 miligramos de lúpulo durante 40 días. Dice el estudio que con la dieta cervecera se comprobó una reducción de un 6% total del colesterol entre aquellas que lo tenían alto, como por ejemplo sor María Jesús, madre priora del Monasterio Cisterciense de San Miguel de las Dueñas, que en entrevista a TVE dice:  “Cuando me miraron el colesterol resulta que ponía casi trescientos no sé cuantos más y en ese momento vino la cerveza y bajé a 210”, y parece que habiéndole cogido el gusto a la bebida añade:  " La verdad te digo, si la necesitara para bajar el colesterol o lo que fuera la seguiría tomando, pero así por tomarla no, porque no me gusta".


El estudio concluye afirmando que la cerveza, con o sin alcohol, negra o rubia,  tomada moderadamente, disminuye los niveles de colesterol y los riesgos cardiovasculares y ayuda al metabolismo oxidativo, lo que permite disfrutar de un envejecimiento más saludable.


Siguiendo el mismo camino,  la Universidad de Granada apoyó la exposición de otro estudio sobre la cerveza, promovido, como no, por la Asociación de Cerveceros Españoles, pero sustituyendo a las monjas por deportistas, aunque con conclusiones similares.

 

Mezclando ambos estudios obtendríamos una sugerente conclusión: La persona ideal sería una monja veterana, como la de la imagen, que corre a diario por el atrio de un convento cisterciense y que bebe cerveza con mesura.


 

Referencias “El País” / “Diario de Sevilla”—Alejandro V. García.

Los cuentos que no nos contaron

Los cuentos que no nos contaron

Las violaciones, malos tratos y abandono de niños son temas muy presentes en muchos de nuestros cuentos infantiles más queridos..., tal como se concibieron inicialmente en el siglo XVI en Francia e Italia.

 

La versión original de “La Bella durmiente” no tiene un final feliz. Una vez la princesa es despertada con un beso, comienzan los verdaderos problemas para la joven. Violada, abandonada y sus hijos ilegítimos se ven amenazados por el canibalismo.

 

En la versión auténtica de “Caperucita roja”, el lobo aún no ha terminado de digerir a la abuela cuando se abalanza sobre Caperucita, a la que descuartiza. Muchos artistas de la época, creyendo que dos muertes violentas eran demasiado para los chiquillos, se negaron a ilustrar el cuento. Para que éste resultara más aceptable, un ilustrador introdujo la figura de un cazador que, en el último instante, mata al lobo, salvando al menos a Caperucita.

 

En el siglo actual numerosos críticos siguen sosteniendo que muchos cuentos de hadas, y también cancioncillas infantiles, que se leen a los niños, y repiten ellos, son esencialmente desagradables. Sus argumentos versan sobre locura, embriaguez, mutilación de personas y animales, robos, graves delitos y casos de flagrante discriminación racial. Estas historias contienen todos estos elementos si se relatan en sus versiones originales.

 

¿Por qué los creadores de estos cuentos infantiles trabajaron temas tan inmorales e inhumanos?

 

Una respuesta podría ser que desde el siglo XVII hasta principios del XIX, los niños fueron considerados como adultos en miniatura. Las familias vivían apiñadas en barrios míseros, y los niños se acostaban tarde como los adultos, oían y repetían las palabras más soeces, y no se les ocultaban las actividades sexuales de sus mayores.

 

A muy temprana edad, los chiquillos veían lo que era la embriaguez y bebían, y puesto que los castigos en público, como azotes, ahorcamientos, descuartizamientos y prisión en masa, constituían en las ciudades unos espectáculos, a los que asistía gente de toda edad, la violencia, las crueldades y la muerte no les resultaban extrañas a los niños. La vida era dura.

 

Los cuentos de hadas mezclaban maravillosas fantasías con esa cruda realidad, y someter a los niños a esta combinación parecía entonces perfectamente natural y en absoluto nociva.

 

Charles Perrault es uno de los autores que más ha contribuido a inmortalizar nuestros cuentos de hadas predilectos. Sin embargo, Perrault no dio origen a todos ellos, muchos de sus cuentos ya existían en la tradición oral, y algunos se habían recogido por escrito.

 

“La bella durmiente del bosque”, “Cenicienta” y “Caperucita roja” sólo son tres de las historias escritas por este francés del siglo XVII, joven rebelde que, expulsado de la escuela, fracasó en varias profesiones y finalmente se dedicó a los cuentos de hadas, cuando estas narraciones se hicieron populares en la corte del rey Luis XIV.

 

Charles Perrault nació en París en 1628. Quinto y último hijo de un autor distinguido y miembro del Parlamento, su madre le enseñó a leer a muy temprana edad. Por la noche, después de cenar, había de repetir ante su padre, y en latín, todas las lecciones aprendidas durante el día. En su adolescencia, Perrault se rebeló contra esta rigidez pedagógica, abandonó el aprendizaje sistemático y siguió estudios de diversas materias, de acuerdo con su talante y sus inclinaciones. Con ello adquirió conocimientos de numerosos temas, en ninguno de los cuales llegó a profundizar verdaderamente. En 1651, para obtener un título que le permitiera practicar el Derecho, sobornó a sus examinadores y adquirió las credenciales académicas.

 

La abogacía no tardó en aburrir a Perrault. Se casó y tuvo cuatro hijos y el mismo número de cargos en la administración gubernamental. Descontento también con su trabajo como funcionario público, se dedicó finalmente a escribir los cuentos de hadas que narraba a sus hijos. Charles Perrault había encontrado por fin su vocación.

 

En 1697, se publicó en París su memorable libro “Cuentos de otros tiempos”. Contenía ocho narraciones que consiguieron un renombre mundial que todavía conservan. Sus títulos eran los siguientes: “La bella durmiente del bosque”, “Caperucita roja”, “Barba azul”, “El gato con botas”, “Diamantes y sapos”, “La Cenicienta o la zapatilla de cristal” y “Pulgarcito”. El octavo cuento, acaso no tan famoso, “Riquet el del copete”, era la historia del idilio de un príncipe deforme con una princesa hermosa pero boba.

 

Los lectores modernos, no familiarizados con las versiones originales de los cuentos recopilados por Perrault y por otros, pueden juzgarlos inquietantes, y es comprensible. Solo basta con leer las versiones originales de ellos.

 

 

Referencia: "Las cosas nuestras de cada día" - Charles Panati

Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, que la  historiografía más extendida popularmente vincula  a acontecimientos que supuestamente tuvieron lugar en esa fecha del año 1908, bien sean éstos los del incendio en la fábrica textil Cotton de Nueva York donde –se dice-- murieron ciento veintinueve trabajadoras, bien sean los de la manifestación espontánea de las trabajadoras del sector textil de la ciudad de Nueva York, en la que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo, consecuencia de la cual fueron arrestadas y tratadas brutalmente por la policía muchas de dichas trabajadoras.

 

Lo cierto es que el incendio no fue el 8 de marzo de 1908, sino el 25 de marzo de 1911, dos días antes de la primera celebración del Día Internacional de la Mujer, y lo fue en la fábrica de la compañía Triangle Shirtwaist, muriendo en él muchas trabajadoras, la mayoría inmigrantes de entre 17 y 24 años. Por su parte, la manifestación de referencia tampoco tuvo lugar el 8 de marzo de 1908 ni el 8 de marzo de 1857 (como también a veces se sugiere), sino el 27 de septiembre de 1909, cuando empleados y empleadas del sector textil hicieron una huelga de trece semanas en demanda de mejoras salariales.

 

Parece que el origen de la idea de celebrar un Día Internacional de la Mujer Trabajadora está en la propuesta que Clara Zetkin, líder del movimiento alemán de mujeres socialistas, presentó en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague en 1910, y que estaba basada en la celebración del Women’s Day que las socialistas estadounidenses llevaban festejando desde 1908 para reivindicar el sufragio femenino.

 

En la consolidación universal del 8 de marzo como tal fecha, a partir de 1917, es posible que tuvieran gran importancia los acontecimientos vividos en Rusia el 8 de marzo de ese mismo año, pues ese fue el día en el que las mujeres rusas se amotinaron por la falta de alimentos, dando inicio al proceso revolucionario que culminaría en el mes de octubre siguiente.

 

La historiografía occidental oficial, allá por los años cincuenta, intentó

suprimir estas referencias históricas, excesivamente vinculadas al movimiento comunista internacional, ofreciendo el sustitutivo del incendio de la fábrica textil o de la manifestación de las trabajadoras en Nueva York para justificar la celebración, el 8 de marzo, del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

 

En cualquier caso, y aparte de las referencias históricas más o menos eruditas que podamos hacer, lo cierto es que el 8 de marzo es ya una fecha consolidada .

 

Referencia: Los orígenes y la celebración del Día Internacional de la Mujer, 1910-1945”, Ana Isabel Álvarez González KRK-Ediciones, Oviedo, 1999)/ “El Mundo” 8 de marzo: Día internacional de la mujer tabajadora -Bernardo del Rosal Blasco

Reliquias asombrosas

Reliquias asombrosas

Una reliquia es una parte del cuerpo de un santo o cualquier objeto que haya tocado este cuerpo.

Hasta que el Concilio de Trento (1563) puso orden: “Destiérrese absolutamente toda superstición en la invocación de los Santos, en la veneración de las reliquias, y en el sagrado uso de las imágenes”, en torno a las reliquias giraba un próspero negocio del que se beneficiaban monasterios, órdenes religiosas, señores feudales y regiones enteras de Europa. En el año 787, un concilio general había decretado: "Si a partir de hoy se encuentra a un obispo consagrando un templo sin reliquias sagradas, será depuesto como trasgresor de las tradiciones eclesiásticas". Ningún obispo se atrevió a desobedecer, la Iglesia estaba propiciando la falsificación de reliquias.

El reclamo de una reliquia sagrada atraía a multitud de fieles a los mercados y convertía aldeas en ciudades florecientes. Los “souvenirs” traídos de Tierra Santa por los caballeros cruzados no alcanzaban para satisfacer la enorme demanda y la falta de existencias degeneró en la venta al por mayor de objetos falsificados.

 

En la baja Edad Media, la autenticidad de una reliquia no era tan importante como su objetivo, en una época oscura y convulsa, la desesperación obligaba a las gentes a buscar un remedio rápido para sus males y los santuarios se llenaban de peregrinos ansiosos por idolatrar un fúlgido relicario con supuestos poderes milagrosos.

San Agustín denunció a impostores vestidos como monjes que vendían reliquias falsas. El Papa San Gregorio prohibió la venta de reliquias y la profanación de tumbas en las catacumbas, pero a pesar de ello no se frenaron los abusos.


No obstante , el surtido de reliquias imposibles, es tan abundante y variado como pintoresco: las piedras con las que se lapidó a San Esteban; la esponja con la que Santa Práxedes recogía sangre de los mártires; las flechas que mataron a San Sebastián; los pechos de Santa Águeda; una oreja, la sandalia del pie derecho del apóstol San Pedro y eslabones de la cadena que soportó en su prisión; plumas de las alas del arcángel Gabriel; el suspiro de San José metido en una botella; un estornudo del Espíritu Santo, también embotellado, para que no escapen,  y guardados nada menos que en la sala de reliquias del Vaticano; más de 60 dedos de San Juan Bautista; el velo, cinco gotas de leche de sus senos, lágrimas, el hígado, el corazón y la lengua de la Virgen María, así como 4 cabellos y varios trocitos de su camisa; tres cordones umbilicales, el primer pañal, una paja del pesebre donde nació, varios Santos Prepucios y unos quinientos dientes de leche del Niño Jesús; raspas de los peces multiplicados en el primer milagro del Salvador; una de las ramas de olivo que tenía el Nazareno en las manos cuando entró en Jerusalén; la cola del asno que llevó al Señor; el lienzo con el que Jesucristo secó los pies de los apóstoles antes de la cena pascual; un par de manteles, lentejas, una miga de pan y fragmentos de la mesa en la que se sirvió la Última Cena; más de media docena de ejemplares del Santo Grial; una campana de cobre fundida con una de las 30 monedas de Judas Iscariote; unas ochocientas espinas de la corona que llevó Jesús; tres ejemplares de la lanza que atravesó el costado de Cristo; medio centenar de santos sudarios; astillas de la vera cruz para llenar una carreta; pescado asado y pastel de miel, menú que Nuestro Señor comió con sus discípulos cuando se les apareció después de resucitar.

Entre las reliquias que más polémica han suscitado es la del Santo Prepucio. Según cuenta un Evangelio apócrifo, Jesucristo fue circuncidado, conforme a la ley, al octavo día de su nacimiento. La anciana judía que practicó la operación introdujo el Santo Prepucio en un vaso de alabastro con aceite de nardo y lo puso bajo la custodia de su hijo, comerciante de perfumes. Por esos caprichos que tiene el azar, el hijo vendió el recipiente sin hacer caso de la advertencia de su madre: “Guárdate de vender ese vaso lleno de nardo, aunque te ofrezcan por él trescientos denarios”, y el Santo Prepucio fue a parar a manos de María Magdalena, que utilizó el aceite perfumado para ungir los pies de Cristo.

El destino que tuvo el trozo de piel extirpado a Jesús originó un controvertido debate teológico que trajo de cabeza durante décadas a los grandes doctores de la Iglesia. ¿El prepucio, por ser la primera sangre derramada, tenía el mismo poder redentor que la sangre que vertió Cristo durante su pasión? ¿Ascendió al cielo con el cuerpo resucitado del Hijo de Dios o después de cortarse? Ciertamente, se trata de una cuestión peliaguda.

 

Tan jugosa cuestión tuvo su momento álgido en el S. XVII cuando el teólogo Leo Allatius escribió ’ De Praeputio Domini Nostri Jesu Christi Diatriba’ asegurando que la reliquia había ascendido al cielo al mismo tiempo que Jesús convirtiéndose en los anillos de Saturno

Mientras los altos jerarcas eclesiásticos se ponían de acuerdo, el Divino Prepucio protagonizaba asombrosas apariciones en las que se manifestaba en todo su esplendor ante los ojos de fervientes mujeres.

 

En unos espectaculares trances místicos, Sor Agnes Blannbekin, una monja que murió en Viena en 1715, comulgaba , en un acto de canibalismo místico,con este pedazo del cuerpo de Cristo. Según decía, el prepucio, materializado en su boca, era dulce y carnoso y la llenaba de una gran sensación de gozo.

 

Agnes Blannbekin no fue la única, otras muchas religiosas vivieron éxtasis parecidos. Santa Catalina de Siena, por ejemplo, tuvo una visión en la que casada con Cristo, portaba su prepucio como alianza matrimonial., declarando su confesor que la santa veía y sentía constantemente el prepucio de Cristo en su dedo. Certifica la veracidad del caso el hecho de que después de la muerte de la santa, cuando el dedo se veneraba como reliquia, diversos devotos percibieron el Santo Prepucio inserto en él, aunque seguía siendo invisible para el común de los observadores. Una más de las maravillas del Señor.

 

El asunto alcanzó tal trascendencia que incluso se escribieron varios tratados, como el célebre de A. V. Müller: “El sagrado prepucio de Cristo”, publicado en 1907.

El culto del Santo Prepucio disfrutó de una gran aceptación, en Charroux (Francia) se crearon cofradías como la Hermandad del Santo Prepucio, encargada de guardar la reliquia, muy venerada por mujeres embarazadas o que deseaban ser madres. Al Santo Prepucio se le atribuyeron innumerables milagros durante la Edad Media y varios más en 1856.

 

En Francia contribuyó a un asombroso resurgimiento de la fe, la prueba es que en este año se vendieron veinte millones de medallas milagrosas de la bienaventurada Virgen María: dieciocho millones de cobre y dos millones de oro y plata. A comienzos del siglo XVI se contaban catorce prepucios, distribuidos en diferentes países: nueve en Francia, uno en Metz, Lorena; uno en Hildesheim, Prusia; uno en Amberes, Bélgica; uno en Santiago de Compostela, España; y uno en Roma, en San Juan de Letrán, el mismo que se encuentra hoy en Calcata.

 

En el medioevo surgieron disputas entre las iglesias poseedoras de un Santo Prepucio debido a que cada una de ellas aseguraba que el suyo era el verdadero. Se le pidió al Papa Inocencio III que zanjara el conflicto, pero el pontífice, juzgando temerario pronunciarse al respecto, dejó el tema en manos de Dios. Años más tarde llegaría la solución: la Virgen María le habló a Santa Brígida para confirmarle que el auténtico prepucio de su Hijo era el adorado en Roma.

Una sociedad llamada Academia Preputológica se marcó el objetivo de restaurar el abolido culto al Prepucio de Cristo. El 15 de mayo de 1954 se celebró un cónclave en el cual se sometía a deliberación la propuesta de recuperar este culto, derogado por un decreto de 1900. Tras la exposición de los argumentos y acaloradas discusiones, los cardenales acordaron rechazar la solicitud, ratificando la condena de la veneración del Santo Prepucio, con pena de excomunión contra todo aquel que escriba o hable del Santo Prepucio sin permiso de la Santa Sede.

 

 

Referencia: “ Testigos del prodigio”- Jesús Callejo y José Antonio Iniesta.

La escoba de las brujas

La escoba de las brujas

Entre 1450 y 1750 se produjo e toda Europa uno de los episodios más negros de su historia, conocido como la gran caza de brujas, que condujo a la acusación, procesamiento y ejecución de miles de personas pr supuestas prácticas relacionadas con la magia negra.

 

La autorización legal para ello llega el 5 de diciembre de1484, cuando el Papa Inocencio III firma la bula Summis desiderantes effectibus y por primera vez en la historia se legitima la persecución de mujeres sospechosas de brujería, al equiparar el maleficio a la herejía y hacerlo caer en la esfera de competencia inquisitorial.

 

Amparados e la bula papal, los monjes dominicos inquisidores alemanes Heinrich Kraemer y Jcob Springer publian en 1487 el libro concocido como Malleus maleficarum o Martillo de brujas, manual de inquisidores que ha sido definido como un monumento al disparate teológico y jurídico, obra de misóginos fanáticos y crueles. Se transformó rápidamente en un éxito editorial y alcanzó la treintena de ediciones en tan solo 50 años. El Malleus , sirvió como soporte teológico y asesoramiento legal necesario para instruir las causas de brujería.

 

El libro está dividido en tres secciones, cada una de las cuales plantea preguntas específicas y se propone responderlas a través de argumentos contrarios.

 

La Parte I busca probar que la brujería o hechicería existía. Detalla cómo el Demonio y sus seguidores, las brujas y hechiceros, perpetran una plétora de males «con el permiso de Dios Todopoderoso». Más que explicar esto como un castigo, tal como muchas autoridades eclesiales de la época hacían, los autores de este libro proclaman que Dios permite estos actos, con tal que el Diablo no gane poder ilimitado y destruya el mundo.

 

Parte de esta sección explica por qué las mujeres, por su supuesta naturaleza más débil e intelecto inferior, son por naturaleza más propensas a la tentación de Satán que los hombres. El propio título del libro contiene la palabra maleficarum, la forma femenina del sustantivo, y los escritores declaran (incorrectamente) que la palabra femina (mujer) es una derivación de fe+minus, sin fe (o infiel, o desleal).

 

La Parte II del Malleus Maleficarum describe las formas de brujería. Esta sección detalla como las brujas lanzan hechizos, y cómo sus acciones pueden ser prevenidas o remediadas. Un fuerte énfasis se le da al Pacto con el Diablo y la existencia de brujas es presentada como un hecho. Muchos de las informaciones del libro de hechizos, pactos, sacrificios y cópula con el Diablo fueron obtenidos (supuestamente) de juicios inquisitoriales llevados a cabo por Sprenger y Kramer.

 

La Parte III detalla los métodos para detectar, enjuiciar y sentenciar o destruir brujas. La tortura en la detección de brujas es vista como algo natural; si el brujo o bruja no confesaba voluntariamente su culpa, la tortura era aplicada como un incentivo para confesar. Los jueces eran instruidos para engañar al acusado de ser necesario, prometiendo misericordia por la confesión.

 

Esta sección también habla de la confianza que se puede poner en los testimonios de los testigos y la necesidad de eliminar acusaciones maliciosas, pero también sostiene que el rumor público es suficiente para llevar a la persona a juicio y que una defensa demasiado vigorosa es evidencia de que el defensor está embrujado. Hay reglas acerca de cómo prevenir que las autoridades sean embrujadas y el consuelo de que, como representantes de Dios, los investigadores están protegidos de todos los poderes de las brujas.

 

Uno de las leyendas más conocidas sobre las brujas, era su capacidad de volar montadas en una escoba para acudir a sus citas diabólicas. Y la realidad es que el vuelo existía en ocasiones, pero se trataba de un vuelo mental, no físico.

 

Las llamadas brujas o hechiceras, eran grandes conocedoras de las propiedades de las plantas,  y utilizaban especialmente algunas como el estramonio, la mandrágora, el beleño o la belladona, que en forma de preparado  sumían al usuario en un profundo trance, anulando su memoria y provocándole visiones o, mejor dicho, auténticas alucinaciones  que al despertar creería reales.

 

Según la parte del cuerpo en donde se aplicara el “ungüento diabólico” variaba la intensidad de sus efectos, puesto que dependía del grado del grado de absorción.

 

En la actualidad sabemos que la escoba de las brujas del ayudaba a volar, pero no de la manera tradicional que se suele describir. Era el mango, utilizado como aplicador, el que ayudaba a llegar al ungüento a las partes más profundas de la vagina, zona mucusa muy irrigada por el riego sanguíneo, que facilitaba la rapidísima absorción y los efectos casi inmediatos.

 

Una vez pasados los efectos, la usuaria relataba como reales , sus alucinaciones. Y de ahí ,a la hoguera, solo había un paso.

 

Referencia: Wikipedia / “Las brujas en el mundo”- Mássimo Centini- Editorial de Vecch- S.A.U-2002 / “Historia de las hierbas mágicas y medicinales” –María Rey Bueno -Ediciones Nowtilus  S.L.- 2008

Platón y las ladillas

Platón y las ladillas

Ese asqueroso bichito que veis en la imagen, y que espero por vuestro bien no conozcáis personalmente, es una ladilla.

La ladilla , para los que no lo sepáis, es según se lee en Wikipedia:

Insecto anopluro, de menos de dos milímetros de longitud, casi redondo, achatado y de color amarillento. Se considera una enferemedad de transmisión sexual o venérea (ETS). En otros idiomas suele denominarse literalmente "piojo del pubis". A diferencia del piojo de la cabeza, son muy lentas moviéndose, avanzando cada día aproximadamente un centímetro.

La transmisión se realiza en la mayoría de los casos por contacto sexual, aunque también en raras ocasiones puede suceder al usar prendas que han estado en contacto con algún portador. Además de la región púbica, también pueden situarse en el cabello, las cejas, las pestañas y el vello axilar y corporal (de las piernas y los brazos, por ejemplo).

Las ladillas se alimentan de sangre por lo menos dos veces al día, lo que ocasiona un prurito muy molesto que puede hacer que el infectado se rasque provocando irritación e infección de la piel. Cada cinco días aproximadamente, la hembra pone entre diez y quince huevos blancos (las liendres), que tardan una semana en incubar. Cada día se pueden mover aproximadamente un centímetro. En la ropa interior suelen aparecer unas manchas de color marrón/rojizo debido a las pequeñas gotitas de sangre de las picaduras.

Ahora que ya sabéis como se las gasta el bichito, vosotros mismos.
 
Quien al parecer no lo sabía era nada menos que el filósofo Arístocles de Atenas,  conocido por el mote de  “Platón”  que significa “ancho de espaldas”.

Para algunos “la filosofía puede reducirse a unas notas a pié de página que acotan la gran obra de Platón”, un filosofo que toca casi toda los temas posibles de la filosofía, pero que casi siempre trata de forma incompleta, o se limita a plantearlos y a señalar los problemas que le esperan a cualquiera que intente solucionarlos; otros cuantos los aborda  con un lenguaje más propio del mito que de una saber racional, y todos ellos los expone en una forma dialogada de difícil interpretación.

Otros señalan también que es el primer suministrador de ideas con que contó la religión cristiana; que de suyo era más bien escasa de pensamiento/entendimiento.

Pero no voy a aburriros con su filosofía, que a buen seguro conoceréis al dedillo, y el que no ,ahí tiene los libros y el Internet bien empleado para hacerse una idea del enrevesado pensamiento del ancho de espaldas.

Pues a lo que iba; semejante personaje murió de un ataque masivo de ladillas. Hay que ver lo que son las cosas.


Referencia: Wikipedia y  "La leyenda dorada de la filosofía" -Francisco Jiménez Gracia

Campos de concentración

Campos de concentración

Según definición de Wikipedia, un campo de concentración o campo de internamiento, es un gran centro de detención o de confinamiento en masa, sin juicio ni garantías judiciales, aplicado a los opositores políticos, grupos étnicos o religiosos específicos, personas de una determinada orientación sexual, prisioneros de guerra o en general cualquier tipo de gente que se considere peligrosa en tiempo de guerra.

Uno de los pioneros en su creación y uso, fue el general Valeriano Weyler, Marqués de Tenerife, durante la guerra de la independencia de Cuba, en 1898, bautizados como “campos de reconcentración”, y en donde reunió a la población rural para su control y evitar su apoyo a los independentistas cubanos.

Desde entonces han sido utilizados en todos los países, aunque por su organización y funcionamiento, los campos de concentración alemanes durante la segunda guerra mundial, han sido todo un referente para este tipo de instalaciones.

Una de sus característica particulares, eran el sistema de identificación de los prisioneros en función del motivo de su ingreso en el campo, mediante la utilización de de triángulos invertidos de tela que obligatoriamente eran cosidos en los uniformes de los prisioneros.

Uno de los códigos de identificación eran los colores de los citados triángulos.

Color

Identificación

Amarillo

Judíos.

Rojo

Prisioneros políticos.

Verde

Criminales comunes.

Azul

Emigrantes.

Violeta

Testigos de Jehová

Estudiantes de la Biblia

Rosa

Homosexuales

Negro

Mujeres asociales

Mujeres homosexuales

Prostitutas

Vagos, maleantes, sin techo, inadaptados

Retrasados mentales, enfermos mentales,

Gitanos.

Anarquistas,

Alcohólicos y adictos a drogas.

Marrón

Posteriormente a gitanos.

Estos triángulos se superponían a un triángulo no invertido de color amarillo para señalar a los prisioneros que además eran judíos.

Una letra en el centro del triángulo servía para indicar el país de origen del prisionero:

B = Bélgica
F = Francia
I = Italia
P= Polonia
S = España–S España
T = Checoslovaquia
U = Hungría


Además, un número identificaba al prisionero y otros eran utilizados como información sobre los antecedentes del mismo.

Barra sobre el triángulo, del mismo color que éste = Reincidencia.
Círculo con núcleo negro debajo del triángulo = Batallón de castigo
Círculo con núcleo rojo debajo del triángulo = Intento de fuga
Triángulo rojo hacia arriba = Pertenencia a fuerzas armadas
Brazalete marrón = Prisioneros especiales
Triángulo invertido amarillo sobre otro negro = Mujeres acusadas de relaciones interraciales.
Reborde triangular invertido negro sobre un triángulo amarillo = Hombres acusados de relaciones interraciales.


Así por ejemplo, la marca superior indicaría:

Número de prisionero : 3846296229
Reincidente
Judío
Criminal común
Procedente de batallón de castigo
Intento de fuga.

Referencia: Wikipedia / http://www.ushmm.org / http:// www.elotrolado.net